La crisis internacional que afecta a los mercados mundiales, al parecer, no impactó en el negocio del café y menos en el caso de Colombia, uno de los principales productores de esta infusión, con una alta calidad reconocida a nivel internacional.
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Los precios se mantuvieron, en algunos casos por encima de los niveles históricos, consecuencia de la merma de la producción y de la política de intervención de Brasil. Colombia, en tanto, continúa con su política de expansión cafetalera a través de la apertura de diferentes boutique del café en el mundo para consolidar su presencia con el icono que identificó a ese producto: Juan Valdés, figura instalada en los mercados desde hace más de 50 años.
La Argentina, uno de los principales importadores de café colombiano, que compró 10.000 sacos en 2008, no podía estar ausente de esta nueva etapa, porque muy pronto toda la línea de productos Café de Colombia, Juan Valdés se conseguirá a través de una importante cadena de tiendas, explicó a Ámbito del Campo John Jairo Ocampo Niño, responsable de Prensa y Comunicación de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) de Colombia.
Para los exportadores colombianos la Argentina es un mercado que se mantiene en constante crecimiento en los últimos años y apunta a la buena calidad de café. «Colombia está presente y este mercado siempre fue prioridad en toda la región, la Argentina es nuestro socio y se encuentra en la lista de países en los que próximamente se llegará con la hacienda Juan Valdés a través de Falabella», informó el directivo.
Ediciones especiales
Esta línea de productos, que ya se comercializa en otros lugares del mundo, incluye camisas, pantalones, ponchos, termos, vajillas y todo el merchandising que identifica al típico caficultor colombiano ya está presente en 170 sitios del mundo, entre ellos España, Ecuador, Chile y Estados Unidos.
Con el desembarco de Juan Valdés, Café de Colombia, también se comercializarán en el país las ediciones especiales de café para el Día de la Madre, el Café de Navidad, y la especialidad más llamativa: la del Día de la Reconciliación, un programa que se lleva adelante con el Gobierno colombiano, para la reinserción social de quienes formaron parte de la guerrilla o de las fuerzas paramilitares del sur del país.
Por su parte, la Federación de Cafeteros trabaja en la actualidad para lograr que la marca Café de Colombia aparezca en el primer plano del empaque, porque la marca, desde siempre figuró en un sello ubicado detrás de los paquetes de café, pero la gente que conoce de café sabe que hay calidad.