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A un año de las PASO, se lanzó Scioli y Massa juntó a su tropa
• Dos festejos: el gobernador, con Tinelli; el tigrense, con sus muchachos de la provincia
Daniel Scioli con Karina Rabolini ayer en San Isdiro durante una actividad que compartieron con el conductor de TV Marcelo Tinelli. Luego el gobernador-candidato encabezó el acto de lanzamiento de su espacio juvenil, Ola Naranja. En tanto, Sergio Massa con su esposa, Malena Galmarini, estuvo al frente de un encuentro de la dirigencia del Frente Renovador al cumplirse un año de la victoria en las PASO de 2013.
Fue gracias a las PASO, un sistema montado por la Casa Rosada y el anticipo de un revés peor: 50 días después, en la general de octubre, el Frente Renovador massista liquidó al peronismo K por más de 12 puntos, casi al borde del 45%. Ayer, un año después, Massa juntó a los suyos en una señal de contención interna, cuando parte del dispositivo del FR, en particular el que comanda Darío Giustozzi, teme como a la lepra la llegada, que algunos consideran irreversible, de Insaurralde al massismo. El rival de hace doce meses aparece, ahora, como preferido.
La maniobra de Massa para darle primacía a Giustozzi derivó en una juntada grande del FR donde desfilaron todos los bonaerenses que formaron parte del scrum ganador de 2013 y del que se fueron desprendiendo varios candidatos a la gobernación, entre ellos Gustavo Posse, el alcalde de San Isidro, justamente el distrito que eligió Daniel Scioli para, con compañía televisiva, estirar las actividades por el Día del Niño. En Beccar, en la Fundación COR, Scioli y su mujer, Karina Rabolini, que preside la Fundación Banco Provincia, se mostraron con Marcelo Tinelli, que apadrina a la entidad.
Scioli se mostró con Tinelli a una semana de que el conductor de ShowMatch hiciera una puesta en escena, con un eco noventista, al llamar a la quinta de Olivos para tratar de hablar con Cristina de Kirchner. El gobernador-candidato evitó, claro, recordar la derrota del pasado reciente porque, dicen en La Plata, los números de entonces cambiaron y muestran, ahora, una mejor posición de la oferta oficial.
Ayer el sciolismo festejó eufórico los datos de la consultora Isonomía que midió, según detalló Pablo Knopoff, las dos escalas que promete la elección que viene: las PASO del 9 de agosto y las generales de octubre, con las variables en cada caso.
Los números de ese muestreo, que el sciolismo spameó a medios y búnkeres políticos, muestra a Scioli en el primer escalón con el 19%, escoltado por Mauricio Macri y Sergio Massa, que aparecen en un virtual empate técnico con 18 puntos, mientras que el mejor candidato K, Florencio Randazzo, suma el 8%, y de UNEN se posicionan Hermes Binner y Julio Cobos con 8 puntos cada uno. Pero el dato que más interés despertó en el PJ es el que mide la general de octubre, donde Scioli aparece con el 27% mientras que Macri queda segundo con el 23% y con el 22% Massa.
Con ese ánimo, Scioli hizo uno de los múltiples lanzamientos que planea para las próximas semanas para un cargo al que hace tiempo está postulado: ayer compartió un acto con un grupo de dirigentes y militantes jóvenes que eligió como nombre político Ola Naranja.
Massa, al margen de su esfuerzo por mantener unido al FR bonaerense, incrementó el diálogo con referentes del peronismo del interior del país. Ayer, por caso, José Manuel de la Sota confirmó que mantiene un diálogo fluido con el exalcalde de Tigre y que, entre otras variables, analiza la posibilidad de competir en unas PASO contra Massa para definir al candidato a presidente del peronismo anti-K para el año próximo.
El massismo alienta esa variable porque entiende que una competencia por la presidencia puede servir para potenciar las PASO y mejorar la performance del FR en la disputa de agosto, donde, a priori, parece determinante quedar entre los dos primeros para no perder espacio de cara a la primera vuelta.


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