5 de octubre 2011 - 00:00

Acciones argentinas, las más castigadas en medio del derrumbe

Pese a que la economía presenta niveles significativos de expansión y que la crisis del mercado europeo no golpea de manera tan directa, el Merval es el que más cayó en lo que va del año, comparando con los principales indicadores latinoamericanos, de Wall Street, asiáticos y hasta europeos. El índice que agrupa a las acciones líderes acumula una pérdida del 38,6% en el año, superando incluso el derrumbe que también sufrió la Bolsa paulista y las caídas del 25% en promedio de las principales Bolsas europeas.

Este resultado parece sorprendente tomando en cuenta que los países desarrollados se encaminan hacia una recesión y que los emergentes soportan mejor la crisis. Pero hay algunos factores para tener en cuenta a la hora de evaluar por qué el mercado local resulta más afectado que el resto:

c El fuerte peso de las acciones bancarias dentro del indicador líder había jugado a favor el año pasado, cuando el Merval duplicó su valor. Pero ahora que las acciones bancarias caen en todo el mundo y también en la Argentina, esta participación termina jugando en contra. De hecho, las principales caídas entre las acciones líderes se da en los papeles de este sector. Las acciones de Banco Macro e Hipotecario caen más del 50% en lo que va de 2011, el Francés cae el 42% y el Galicia el 37%. El otro sector que presenta pérdidas similares es el de servicios públicos, pero tiene menos peso dentro del Merval.

c Hay muchos vendedores, pero nadie que salga a «ponerle el pecho» al mercado. La desaparición de los principales inversores institucionales, es decir las AFJP, eliminó al principal comprador de acciones del mercado. El Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES compra fideicomisos y bonos, pero desde que comenzó a operar, hace casi tres años, mantuvo las acciones heredadas pero no compró nuevas. Por lo tanto, en momento de gran turbulencia aparecen con fuerza los que venden, pero son escasas las manos compradoras, lo que derrumba todavía más los precios.

c La fuga de capitales y la expectativa de mayor devaluación afecta al mercado accionario. Como las acciones cotizan en pesos, los inversores que buscan cobertura las venden, al igual que sucede con los bonos en moneda local para refugiarse en dólares. En la medida que se mantenga el temor a un mayor salto del dólares, mayor será la tendencia a desprenderse de papeles locales.

c El hecho de haber sido una de las Bolsas del mundo de mejor performance el año pasado condicionó 2011. El año ya arrancó con muchos inversores ávidos por tomar las ganancias de 2010 ante un contexto internacional por demás incierto. Lo mismo le había pasado a San Pablo un año antes: tras haber sido la mejor Bolsa del mundo en 2009 (subió el 140%), quedó prácticamente planchada el año pasado, cuando la mayoría de los mercados tenían fuertes recuperaciones.

¿Qué se puede esperar para adelante? El pesimismo hoy es la moneda corriente de los mercados. Mientras persiste, es improbable que las acciones locales tengan un rebote, mucho menos en un contexto electoral y con la incertidumbre en relación con el futuro gabinete y las medidas que pueda adoptar el nuevo gobierno. A favor del mercado está el hecho de que acciones muy castigadas, como los bancos, Tenaris, Siderar o Telecom, presentan muy buenos resultados. Por lo tanto, es más fuerte la percepción de que están baratas. Pero resulta imposible abstraerse del contexto internacional y mucho menos de los desafíos que la economía local tiene por delante.

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