18 de mayo 2011 - 00:00

¿Acorralado? Gadafi pide cese del fuego, la OTAN lo rechaza

La sede de Trípoli del órgano del Gobierno libio que debe combatir la corrupción mostraba ayer los efectos de un bombardeo aliado. La OTAN afirma que el 80% de la aviación de Muamar Gadafi está inutilizado.
La sede de Trípoli del órgano del Gobierno libio que debe combatir la corrupción mostraba ayer los efectos de un bombardeo aliado. La OTAN afirma que el 80% de la aviación de Muamar Gadafi está inutilizado.
Trípoli - Aparentemente cercado, el líder libio Muamar Gadafi, estaría dispuesto a cumplir las condiciones de las Naciones Unidas para un cese del fuego y entablar negociaciones, afirmó Rusia tras reunirse con enviados del régimen. Con todo, la OTAN rechazó la oferta e insistió en que el dictador debe renunciar.

Fuentes allegadas al Gobierno tunecino indicaron que el ministro libio del Petróleo, Chukri Ghanem, una figura clave del Gobierno, se había ido de Libia y se encontraba en Túnez. Esta es la última de una serie de fugas de funcionarios próximos al dictador, lo que revela la falta de apoyos dentro de su círculo privado.

«Chukri Ghanem se fue de Libia y llegó a Túnez en un automóvil el 14 de mayo por el puesto fronterizo de Ras Jedir», indicó un testigo. Ghanem «está actualmente en un hotel en Yerba (isla turística del sur de Túnez) y no ha intentado contactar a las autoridades tunecinas», agregó. Ghanem está incluido en una lista de miembros del régimen de Gadafi sancionados financieramente por EE.UU. publicada por el Departamento del Tesoro el 8 de abril pasado.

Por otra parte, nuevos bombardeos de la OTAN incendiaron ayer a la madrugada durante horas la sede de los servicios de seguridad interior y el Ministerio de Inspección y Control Popular, el organismo encargado de la lucha contra la corrupción. Ambos edificios están en un barrio residencial y administrativo del centro de Trípoli, cerca de la residencia del coronel.

Posteriormente, el ministro de Defensa francés, Gerard Longuet, afirmó que el 80% de los aviones de la Fuerza Aérea libia ya no pueden funcionar y que el Ejército de Gadafi «sufrió fuertes pérdidas» desde el inicio de los bombardeos de la coalición, el pasado 19 de marzo.

Campaña psicológica

Por su parte, la OTAN dijo que procuraba convencer a los soldados de las fuerzas libias leales a Gadafi de que depongan las armas mediante una campaña psicológica. A través de mensajes radiofónicos y volantes lanzados desde sus aviones, la Alianza está llamando a los soldados a la deserción, afirmó el teniente coronel británico Mike Bracken.

Por su parte, Rusia, que mantiene relaciones formales con el régimen libio, pidió a emisarios de Gadafi, de visita en Moscú, que apliquen la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

«Hemos planteado los asuntos que reflejan nuestra posición de principio: que lo más rápidamente posible deje de correr la sangre en Libia», afirmó el canciller ruso, Serguei Lavrov.

«Trípoli ha prometido cumplir con todas las condiciones establecidas por la ONU». Libia «está dispuesta a considerar todos los medios para poner fin al conflicto».

Los representantes libios, asimismo, se declararon dispuestos a evaluar el plan de paz de la Unión Africana si la Alianza Atlántica pone fin a sus bombardeos.

Cada vez más aislado, Gadafi también enfrenta la amenaza de la Justicia. El fiscal de la CPI, el argentino Luis Moreno Ocampo, lanzó el lunes una orden de arresto internacional contra Gadafi, su hijo Seif Al Islam y el jefe de los servicios secretos Abdalá Al Senussi.

Agencias AFP, ANSA, Reuters y DPA, y Ámbito Financiero

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