Gurlitt "se mostró preparado para permitir que se analicen todos los cuadros sospechosos de haber sido robados para establecer su procedencia", informaron el Gobierno alemán, el Ministerio de Justicia de Baviera y los abogados del anciano cinco meses después de que saliera a la luz el espectacular descubrimiento.
Éste "se compromete a devolver de manera voluntaria todos los cuadros que hayan sido robados", indicó la ministra regional de Cultura de Baviera, Monika Grütters.
Gurlitt recibirá en un año las obras incautadas por las autoridades. Hasta entonces podrá acudir a verlas siempre que quiera. "Tiene acceso a los objetos de arte. Puede visitar los cuadros", informó su asesor Christophedel.
Las últimas investigaciones apuntan a que 458 obras podrían haber sido robadas a judíos y que cerca de unas 380 fueron embargadas en museos alemanes por ser consideradas por los nazis como "arte degenerado". El acuerdo fija como fecha límite un año para la identificación de los herederos. "Las obras cuya procedencia no se habrá podido determinar en este plazo serán devueltas a Gurlitt", explicaron.
Los óleos confiscados al anciano permanecen aún bajo custodia de las autoridades y forman parte de la plataforma on line "Lost Art" (arte perdido). El grupo especializado Schwabinger Kunstfund será el encargado de analizar todas las obras pertinentes.
Según adelantaron, la primera obra que será devuelta a sus propietarios originales será el retrato de "Mujer sentada" de Henri Matisse. La obra robada por los nazis perteneció un tiempo a la colección de arte del comandante nazi Hermann Göring hasta que acabó en posesión de la familia Gurlitt, cercana al régimen nazi. Ahora será devuelta a los herederos del coleccionista judío Paul Rosenberg.
En la casa del anciano se encontraron, entre otras, varias obras de maestros como Pablo Picasso, Claude Monet y Pierre-Auguste Renoir. Monika Grütters se mostró feliz por el acuerdo logrado con el anciano de 81 años y aseguró que con este pacto "se alcanza la base necesaria para hallar una solución justa a través de la restitución".
Además, a las 1.280 piezas encontradas el año pasado en su piso de Múnich se unen ahora otras 238 obras encontradas en otra casa propiedad de Gurlitt en Salzburgo (Austria) y de las que no se sabía nada hasta que el coleccionista reveló su existencia.
| Agencias DPA, AFP y EFE |


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