28 de junio 2016 - 00:00

Adiós al “gigante bueno”: murió Bud Spencer

El actor napolitano, cuyo verdadero nombre era Carlo Pedersoli, rodó los más famosos spaghetti western junto a Terence Hill (Mario Girotti). También actuó para directores como Ermanno Olmi y Carlo Lizzani.

SPENCER. Con Terence Hill formó una famosa dupla en los años 60 y 70.
SPENCER. Con Terence Hill formó una famosa dupla en los años 60 y 70.
Roma - El actor italiano Bud Spencer, cuyo verdadero nombre era Carlo Pedersoli, murió ayer a los 86 años, según anunció su hijo, Giuseppe Pedersoli. El ministro italiano de Cultura, Dario Franceschini, dijo al conocerse la noticia que con la muerte de Bud Spencer "desaparece un gran intérprete de nuestro cine que en el curso de su larga carrera supo divertir a generaciones enteras y conquistar al público con su grandísima profesionalidad". La última aparición del actor en televisión fue en 2010, en una serie del Canale 5 titulada "I delitti del cuoco" (Los delitos del cocinero) y había recibido un homenaje en su Nápoles natal.

Spencer, llamado "el gigante bueno", fue conocido sobre todo por los "spaghetti western", las versiones de ese género rodadas en muchas ocasiones en el sureste de España y especialmente su versión cómica junto con Mario Girotti, el verdadero nombre de Terence Hill. Spencer y Hill realizaron juntos 16 largometrajes. También apareció en "Turín negra", de Carlo Lizzani (1972), con Nicola di Bari, y en películas dramáticas, siendo la más importante la que filmó a las órdenes de Ermanno Olmi, "Cantando dietro i paraventi" (2003), no estrenada en la Argentina aunque vista en el Festival de Mar del Plata.

Spencer nació en Nápoles el 31 de octubre de 1929. Su padre era un comerciante de Brescia, radicado en el sur. En 1940, durante la guerra (él tenía 11 años) se estableció con su familia en Roma. Practica natación, deporte en el que sobresalió, y más tarde emprende estudios de química. Al fin de la guerra la familia se radica en Río de Janeiro, donde el joven Carlo deja los estudios y hace de todo: obrero, bibliotecario, asistente de embajada. De regreso a Roma intenta retormar la universidad, pero el cine comienza a tentarlo.

Debido a su físico imponente, comenzó a trabajar en películas como "Quo Vadis?", (1951) pero su primer papel importante fue el del agresivo Nando de la película de Mario Monicelli "Un héroe de nuestro tiempo" (1955). Mientras tanto, también probaba fortuna con la música escribiendo canciones para cantantes del momento como Ornella Vanoni y Nico Fidenco. Su regreso a la pantalla grande fue en el film de Giuseppe Colizzi "Dios perdona... yo no" (1967), que fue un éxito fulminante y marcó el tipo de personaje que después interpretaría Spencer, el gigante bueno, pero al que es mejor que no hacer enojar.

Su encuentro con Terence Hill lo catapultó a la fama dando lugar a un auténtico genero cinematográfico con películas como "Los cuatro deI Ave María" (1968), "La colina de las botas" (1969), "Me llaman Trinity" (1970), "Me siguen llamando Trinity" (1971) y, entre muchas otras, "Juntos son dinamita" (1974). Más recientes, y no ambientadas en el lejano oeste, "No hay dos sin cuatro" (1984), y su última película juntos "En Nochebuena se armó el Belén" (1994). El actor también quiso dar el salto a la política y se presentó en 2005 a las elecciones regionales del Lazio, en las listas de Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, pero no fue elegido.

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