Charlas de quincho

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Mensajes desde la costa que refuerzan las decisiones de campaña más importantes de la semana pasada. Clásico de Mar del Plata con candidata sorpresa. Cambiemos, siempre en puja: se tranquiliza Carrió y la UCR entra en combate. Convites bajo el agua. P. 2

Señales que llegan de la costa van marcando el futuro inmediato de la política. Mauricio Macri se quedó en Mar del Plata donde hoy tiene programada la inauguración del hospital “Bernardo Houssay” del PAMI. Se volverá a ver allí con María Eugenia Vidal en lo que ya es casi una sobredosis de exposición con la gobernadora: se encontró en un acto la semana pasada, luego comieron juntos y ahora repiten. Nada es casual, todo programado. Macri, junto a Juliana Awada y su hija Antonia se quedaron el fin de semana en Chapadmalal. Tras el acto, hoy regresará a Buenos Aires porque a las 11 lo esperan en la Casa Rosada. No fueron tantas vacaciones, entonces, como alguna oposición protestó. El Presidente y la gobernadora, con mayor o menor disgusto por parte de cada uno, ya terminaron de cerrar el capítulo mas complejo de este inicio de año electoral como es definir elección desdoblada o no en la provincia de Buenos Aires, la forma más clara de cerrar la discusión sobre cómo remara Cambiemos en la provincia y la Nacional en esta elección y cuáles son los peligros. Macri no quiso nunca convalidar ese ejercicio de pegar o despegar elecciones provinciales con la nacional de acuerdo al distrito que se quisiera salvar o al enemigo que se quiera forzar o esterilizar, como puede ser Cristina de Kirchner en este caso. Menos porque siempre interpretó el Presidente que la victima de ese proceso esta vez sería él. Macri no se siente incómodo gobernando o negociando cerca de peronistas, pero esta vez fue demasiado. Los antecedentes de estas decisiones son complicados. En los timbreos previos a fin de año, Vidal y el equipo notaron alguna resistencia al Presidente. De hecho, la gobernadora comenzó a recorrer la provincia sin acompañantes nacionales. Fue el primer indicio sobre la seriedad con que se comenzó a pensar en el desdoblamiento en el bunker de Vidal. Fue una discusión que tuvo otra escala a principios de enero cuando Macri estaba en el sur y convocó allí a Alfredo Cornejo y a Gerardo Morales para pedirles también que no desdoblaran. A Cornejo hizo falta que le mandaran un avión a buscarlo.

“Roberto Lavagna tiene que ser nuestro próximo presidente y Graciela Camaño, su vice”. La arenga estuvo a cargo del sindicalista ferroviario Omar Maturano (maquinistas, La Fraternidad) e hizo las veces de cierre del tradicional asado que cada enero organiza en Mar del Plata el gastronómico Luis Barrionuevo. La propuesta tomó por sorpresa a algunos de los 300 invitados a la comida en el hotel Presidente Perón, de la UTHGRA, pero no al anfitrión ni al puñado de dirigentes que había asistido la noche previa a una cena, más íntima, en la que el sector definió su apoyo al economista para la carrera presidencial. Lavagna, que se mantuvo al margen de ambos convites para preservarse de una foto con sindicalistas, pasó a ser la figura estelar para el espacio heterogéneo que orbita en torno de Barrionuevo y que incluye, además de sus aliados tradicionales de la denominada “CGT Azul y Blanca”, a los referentes de la Confederación de Trabajadores del Transporte. Entre ellos están el portuario Juan Carlos Schmid, extriunviro de la CGT y desde hace una temporada afín al jefe de UTHGRA, Maturano y el binomio que conduce la UTA, el gremio de colectiveros: Roberto Fernández y Mario Caligari. El nombre de Graciela Camaño como eventual número dos de una fórmula presidencial encabezada por Lavagna está lejos de haber aparecido sólo por ser la esposa de Barrionuevo. El economista y la diputada formaron parte del gabinete de Eduardo Duhalde y “la Negra” fue desde entonces reconocida por el sindicalismo tradicional por la labor que desplegó. La nominación de Lavagna fue el eje que capturó la mayor atención de la convocatoria de Barrionuevo, que al mediodía del viernes llegó a contar con 300 comensales. El volumen político de la concurrencia, sin embargo, fue menor al esperado. Una vez que el anfitrión le reveló la semana pasada a este diario el tenor de la cumbre y se blanqueó como promotor de la campaña del exministro de Economía a la Presidencia comenzaron los desplantes. La excusa mayoritaria fueron las vacaciones en familia. Del Consejo Directivo de la CGT estuvieron Carlos Acuña (portavoz de Barrionuevo en la cúpula aunque, a diferencia suya, se mantendrá en apoyo de Sergio Massa), Maturano, Amadeo Genta (municipales) y Julio Piumato (Judiciales). Los referentes que actúan dentro del PJ y que hoy se mantienen cerca de Cristina de Kirchner no participaron, como Héctor Daer y el propio Hugo Moyano, antes rivales y hoy laderos en la Comisión de Acción Política del peronismo. Tampoco se dejaron ver otros posibles concurrentes como Armando “Gitano” Cavalieri (Comercio), Gerardo “Media Cuchara” Martínez (Albañiles, UOCRA), Andrés “Centauro” Rodríguez (estatales, UPCN) y José Luis “Tito” Lingeri (Obras Sanitarias), que enviaron dirigentes de segunda línea para no desairar al organizador. En la mesa principal, en tanto, estuvieron como invitados especiales Marco Lavagna, hijo del exministro, diputado del Frente Renovador y expositor en materia económica junto al expresidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, y el capítulo político corrió por cuenta de Julio Bárbaro.

La interna oficial tiene otros focos y así persisten los desbarajustes con los socios radicales de Cambiemos. Se sumó desde el viernes una intensa campaña por la silla vacante en la Cámara Nacional Electoral (CNE). Como anticipó Ámbito Financiero el jueves, ya está a la firma de Mauricio Macri el pliego de Hernán Gonçalves Figueiredo, actual secretario de la CNE. Esa confirmación desató la ira de los desairados radicales que propugnaban que es el lugar lo ocupa Alejandra Lázzaro que venía con el auspicio del centenario partido y además había quedado rankeada N°1 en el concurso que define uno de los cargos clave tanto para la política como para la Justicia. Bajo el hashtag #Igualdadenlajusticia, el mismo jueves dirigentes de la UCR iniciaron campaña por las redes sociales, intentando instalar que en ese tribunal se debía poner en consideración la igualdad de género en su composición, y la idoneidad de Lazzaro que llegó a instancias finales con la venía de los operadores radicales, del presidente de la CNE, Alberto Dalla Vía y con un apuntalamiento de Daniel “Tano” Angelici. Lo que verdaderamente ofuscó a los radicales fue el guiño que Macri terminó dándole al PJ, con una ofrenda dirigida a Miguel Ángel Pichetto que hará que el pliego no tenga obstáculos para obtener aval. Al día siguiente, para los “analógicos”, la UCR emitió un comunicado -con sello y membrete- en el que reclamó que “una mujer” integre la Cámara que constituye el máximo órgano de contralor de las elecciones. “Trascender de las palabras a los hechos: tiempo de institucionalidad”, fue el sugestivo subtítulo elegido para transmitir la bronca. Anotaron sus firmas los diputados y senadores del partido. Karina Banfi, Miguel Bazze, Inés Brizuela y Doria (que integra el Consejo de la Magistratura), José Cano, Silvia Giacoppo, entre otros. Hasta la diputada Aída Ayala (con pedido de prisión preventiva colgando sobre su cabeza) fue impulsada también a firmar el mensaje dirigido al propio Gobierno que integran. “Este, un órgano de histórica tradición masculina, hoy abre sus puertas a una nueva integración que vaya en sintonía y resulte coherente ante la mentada participación de la mujer en ámbitos decisorios de nuestro país”, indicaron para hacer historia sobre la vacante que arrastra desde 2016. Allí, sin tapujos sobre la escudería que auspician, subrayaron que Lázzaro de destaca “no sólo su experticia técnica, sino su condición humana y personal que resumen su capacidad para llevar adelante con éxito esta misión”. “Consideramos ejemplificador para el nuevo modelo de construcción social equitativo y democrático, respetar el orden de mérito establecido por el Consejo de la Magistratura, atendiendo a las consideraciones efectuadas sobre la Dra. Lázzaro; dando así una esperanzadora señal no sólo para la institucionalidad del país y la confianza de nuestro ciudadanía, sino impulsando y promoviendo una mayor equidad y participación de las mujeres en posiciones de visibilización y decisión”, concluyeron. Lo público no alcanzó: por las dudas, con el objetivo de hacer reconsiderar al Poder Ejecutivo hubo telefonazos alarmados de Mario Negri y de Luis Naidenoff primero para confirmar la noticia anticipada por este diario y luego para intentar “convencer” de que ese cargo en juego debía quedar en el tanteador radical.

rural
inauguración. Daniel Pelegrina, presidente de la SRA, en la inauguración de la rural de Neuquén.
inauguración. Daniel Pelegrina, presidente de la SRA, en la inauguración de la rural de Neuquén.

“Pasadas por agua” siguen siendo muchas de las reuniones que continúan en un verano más que inestable. Para colmo, los pronósticos para lo que resta del verano y parte del otoño tampoco son buenos, lo que comienza a alarmar a los “armadores” de la campaña presidencial, y a los funcionarios relacionados con las áreas-problema, como los ministros de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere; de Producción, Dante Sica; de Ambiente, Sergio Bergman; y, especialmente, el de Infraestructura y Transporte, Guillermo Dietrich, que venían, varios de ellos, “piloteando” muy bien el verano y sus vacaciones apañados, en parte, por el relativamente largo receso presidencial. Ahora, sin embargo, gastos imprevistos como los de obras públicas (rutas y puentes caídos, que se suman a anteriores sin terminar, por ejemplo, los 2 puentes Bailey que hay desde la emergencia anterior -20 meses- en Corrientes), postergación de pagos de impuestos y créditos, y más aún, el eventual atraso de la cosecha si el clima sigue con excesos de lluvias como hasta ahora, lo que también retrasaría el esperado ingreso genuino de divisas, comienzan a complicar (más) los planes del oficialismo. En ese contexto, no extrañaron para nada las críticas -fuertes- que se escucharon en un paquetísimo asado en una de la terrazas del Palacio Alcorta, ex Museo Renault. Allí, junto al dueño de casa, empresario “polirrubro”, había algunos amigos del entorno más cercano al presidente Mauricio Macri, quienes tuvieron que soportar varias críticas filosas, en especial, de parte de quienes quieren saber cuáles son las previsiones en economía para los próximos meses, más allá de las internas eleccionarias.

Entre otras cosas, entre mollejitas y minichinchulines trenzados, también hubo cuestionamientos fuertes a la falta de reducción del gasto público, e incluso, al crecimiento de la planta del Estado como el que se oficializó en la semana en el área de Sica, especialmente orientado al comercio exterior, a pesar de que dude que las condiciones para exportar siguen muy acotadas. Es que la exasistente de la Fundación Export.Ar, y más recientemente en Agroindustria a cargo de Mercados, Marisa Bircher, parece haber ganado mucho con el rápido cambio de cartera que hizo cuando lo nombraron a Sica en Producción ya que, dicen, está armando una gran estructura como secretaria en esa cartera, aunque no es demasiada su experiencia al respecto, y ni siquiera tiene manejo de otros idiomas, sostienen los más ácidos… Bastante más distendida fue la cena que le brindaron al titular de la Sociedad Rural, Daniel Pelegrina, en Neuquén el sábado, aunque luego su discurso de ayer, al inaugurar la muestra agropecuaria, fue calificado como bastante “duro”. Señaló, por ejemplo, que 2018 se recordará por “el reingreso de la Argentina al mundo”, y “el apoyo brindado por el G-20”, pero también “será amargamente recordado porque perdimos el ministerio (de Agroindustria, rebajado a Secretaría de Estado), y por la vuelta de los derechos de exportación (retenciones)”. También recalcó que a la fruticultura y la viticultura, “con retenciones de 12%, o $4 por dólar, y reintegros reducidos a la mitad, les va a resultar muy difícil despegar de la crisis que vienen arrastrando hace 6 años”. “Hace falta mucha inversión para revertir la situación de deterioro de una economía devastada”, dijo Pelegrina y, aunque reconoció que las medidas adoptadas correspondieron a una “emergencia”, recordó que habían sido tomadas en forma “transitoria”, por lo que insistió con la necesidad de “eliminar” las retenciones… Y, para no quedarse “corto”, también les dedicó unas palabras a los gobiernos provinciales pues “la recaudación no debe ser sinónimo de ahogo para los productores”. En síntesis, lo mismo que están reclamando todos los sectores de producción y de servicios ante las muy altas tasas de interés y una exorbitante carga fiscal.

También el resto del frente agropecuario se está enrareciendo, a pesar de que fue uno de los más favorables a la administración Macri. Sin embargo, ya el titular de Coninagro, Carlos Ianizzotto, tuvo “diferencias” con Macri por el tema inundaciones e infraestructura, y le pidió una audiencia. A su vez, los ruralistas de CRA con Dardo Chiessa al frente, vienen siendo críticos de las distintas medidas económicas, por lo que hoy por hoy, la Mesa de Enlace Agropecuaria está marcando diferencias de distinto tenor con el Gobierno, tema que, seguramente, con la seguidilla de elecciones por delante, tanto Durán Barba como los gobernadores, ya advirtieron.

Vamos a terminar con un chiste celestial. Una pareja, poco después de contraer matrimonio por civil, se dirige a la Iglesia para que los case un sacerdote. Sin embargo, al llegar a una esquina, un terrible accidente provoca que el auto en el que viajaban se destruya por completo y ellos mueran. Así, a los pocos minutos, se presentan a las puertas del Paraíso. Mientras esperan la llegada de San Pedro, ella le dice a él:

-Querido, ¿vos creés que acá nos podrán casar?

-No lo sé, querida, pero podríamos averiguarlo.

Así, al llegar San Pedro, la pareja, después de explicarle su caso, le pregunta si es posible que los casen en el Paraíso.

San Pedro se sorprende.

-No lo sé -les responde-. Es la primera vez que me piden esto. Tendré que ir a investigar si les permiten hacerlo. Espérenme acá -les dice, y les señala una sala.

Ambos van hacia allí, toman asiento y se ponen a esperar. Pero pasa un mes, dos meses, tres meses, un año, y la respuesta no llega.

Impaciente, la mujer le dice al hombre:

-Me parece que esto no va a funcionar, querido.

-No seas impaciente, querida -le dice él-. A lo mejor en el cielo los tiempos son distintos.

-Pero tengo una duda... ¿si lo nuestro no funciona debemos estar casados por toda la eternidad? ¿O nos podrán divorciar acá?

Antes de que le pueda responder, aparece San Pedro, con cara de cansado.

-Bueno, ya está arreglado -les dice-. Pasen que los van a casar.

Entonces el hombre le transmite la duda de su mujer acerca del divorcio.

San Pedro, furioso, les da la espalda y empieza a irse, pero la mujer lo detiene:

-¡Espere, espere! No se ponga así, por favor...

-¿Y cómo quiere que me ponga, señora? Un año para encontrarles un cura y ahora quieren que también encuentre un abogado en el Paraíso?

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