Esas agresiones a los centros de culto fueron condenadas ayer por el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, quien calificó como "intolerable" ese accionar y prometió castigar a sus autores.
Los episodios de violencia se registraron en las últimas horas en Le Mans, en la región del Loira, donde una mezquita fue atacada con tres granadas, de las cuales una sola explotó en el patio, sin causar heridos.
También una mezquita en Port-la-Nouvelle (sur) resultó agredida por disparos de armas de fuego, aunque no hubo víctimas.
En tanto, hubo una explosión ante un restorán de kebab cerca de una mezquita de Villefranche-sur-Saý ne (centro).
"Condenamos los ataques en los lugares de culto musulmanes. Francia es una república libre que garantiza la libertad de credo. No toleraremos ninguna acción, ninguna amenaza y ninguna manifestación hostil contra franceses en razón de su religión", sostuvo Cazeneuve.
Ayer, diversas organizaciones musulmanas francesas se reunieron en la Gran Mezquita de París en la que expresaron "conmoción y dolor" por las víctimas. También hicieron un llamado a los imanes de todas las mezquitas de Francia para que condenen "en los términos más enérgicos la violencia y el terrorismo de cualquier origen". Las organizaciones exhortaron a los fieles a que "se unan de manera masiva a la manifestación nacional" del domingo.
| Agencias ANSA y DPA |


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