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Alboroto en Francia por auge de Le Pen
Marine Le Pen (en una foto de archivo) tiene un discurso antiinmigrantes, pero con matices con respecto al de su padre, Jean-Marie.
La encuesta, publicada en el diario francés Le Parisien (el de mayor ventas de la capital), indicó que la líder del partido de ultraderecha Frente Nacional (FN), Marine Le Pen (hija del histórico líder del sector, Jean-Marie Le Pen), cuenta con un 23% de intención de voto, mientras que el conservador Sarkozy y la candidata del Partido Socialista (PS), Martine Aubry, empatan en un 21%.
La política francesa quedó traumada en 2002, cuando Jean-Marie Le Pen desplazó al socialista Lionel Jospin a un tercer lugar y peleó el balotaje con Jacques Chirac, quien obtuvo en la segunda vuelta un histórico apoyo del 80% de los votos, compuesto por el electorado de centroderecha de la Unión por un Movimiento Popular (UMP, su partido y el de Sarkozy) y el resto del arco político hacia la izquierda.
Los miembros de UMP subrayaron que el estudio no toma en cuenta la hipótesis de la candidatura del socialista Dominique Strauss-Kahn, actual director del Fondo Monetario Internacional (FMI), que podría modificar el escenario.
Jean-François Copé, jefe del UMP, pidió que «no se dé más importancia de la debida» al sondeo e incitó a sus partidarios a que «no pierdan la sangre fría».
Copé citó al primer ministro francés, François Fillon, diciendo que Sarkozy seguía siendo «el único y mejor candidato» del partido. Los socialistas, que deberán escoger entre Martine Aubry y Dominique Strauss-Kahn para que los represente en las elecciones presidenciales, criticaron al jefe de Estado, cuya popularidad nunca había estado tan baja desde que asumió su cargo.
«Seguro que la estrategia de Nicolas Sarkozy es dejar que el Frente Nacional ascienda, para pelear (la presidencia) con él, descalificando así a la izquierda», dijo el líder de diputados socialistas, Jean-Marc Ayrault. «Queda claro que Nicolas Sarkozy está jugando a todo o nada desde hace unas semanas», dijo Aubry.
Para Marine Le Pen, de 42 años, el sondeo confirmó su popularidad entre la opinión pública, a menos de dos meses de haber reemplazado a su padre a la cabeza del FN.
Durante su campaña, sostuvo un discurso duro sobre el lugar que ocupa el islam en la sociedad, pero tratando de evitar los derrapes verbales característicos de su padre. «Voy para ganar, no para tomar el papel de figurante», dijo a la cadena de televisión iTele, convencida de que habrá «una sorpresa» en 2012.
Los franceses «se han enfrentado a soluciones que no lo son, y se dan cuenta de que su situación no deja de desmejorarse desde hace 30 años, que les están arrebatando su país, su cultura y sus posibilidades para el futuro».
Le Pen vaticinó que Sarkozy quedará excluido de la segunda vuelta.
En la elección de 2007, Sarkozy venció en balotaje a la socialista Ségolène Royal con un discurso de alto impacto, que robó a Le Pen algunas de sus banderas referidas a la inmigración. De hecho, el gobernante chocó en 2010 con severas críticas en Europa por su política de expulsión de gitanos.
Agencia AFP


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