19 de febrero 2013 - 00:00

Alcaldes, objeto de promesas de Scioli y de la Presidente

Daniel Scioli recibió a Alberto Descalzo, jefe de la FAM bonaerense, a quien anticipó que «normalizará» envío de fondos para municipios. Julio De Vido se mostró con más de 30 intendentes a los que repartió obras.
Daniel Scioli recibió a Alberto Descalzo, jefe de la FAM bonaerense, a quien anticipó que «normalizará» envío de fondos para municipios. Julio De Vido se mostró con más de 30 intendentes a los que repartió obras.
La temporada electoral empezó a darles resultado a los intendentes bonaerenses. Los tironeos entre Cristina de Kirchner y Daniel Scioli, aunque por ahora sean sólo espuma, redundan en beneficios para los alcaldes que cobran por las dos ventanillas.

Esa situación tuvo, ayer, su máxima expresión: mientras Scioli prometió que «en 10 días» regularizará el envío de fondos a los municipios, Julio De Vido repartió certificados para financiar obras de infraestructura urbana en más de 40 distritos de la provincia.

Los términos y el marco, de todos modos, fueron casi antagónicos. El gobernador tuvo que reaccionar ante las quejas de los alcaldes y conformarse con la visita de un emisario. Alberto Descalzo, de Ituzaingó, que como jefe de la FAM bonaerense, representó a sus pares.

La crisis financiera de la provincia, a pesar de un incremento de recaudación superior al 30% en 2012, disparó una secuencia de recortes entre los que figuró la cuenta «municipios». El malestar de los intendentes se hizo público, aunque sectorizado, vía Jorge Macri (Vicente López), Gustavo Posse (San Isidro), Sergio Massa (Tigre) y el massista Luis Andreotti, de San Fernando.

Fue un planteo duro en el que reprocharon a Scioli aumentar la presión impositiva sobre los habitantes de los municipios, pero en paralelo cortar el envío de fondos y paralizar las obras de infraestructura con recursos provinciales. Ocurrentes -y burreros- hablaron de una «trifecta fiscal».

Ayer, el gobernador, escoltado por su jefe de Gabinete, Alberto Pérez; la ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez -también jefa a cargo del PJ bonaerense-, y la ministra de Economía, Silvina Batakis, le anticipó a Descalzo que los fondos se normalizarán.

Se trata, especificó, de 152 millones de pesos de los cuales 36 millones son en concepto de juegos de azar, 69 del Fondo para el Fortalecimiento de Recursos Municipales y 47 del Fondo Municipal de Inclusión Social. Un gesto para intentar pacificar un vínculo que puede tensarse en la previa electoral.

De Vido, en cambio, pudo solazarse con una presencia tupida de intendentes, sonreír entre abrazos, gracias al plan que marcó su regreso a la tarea de oficiar de enlace con los caciques territoriales.

El ministro reunió a más de 30 treinta jefes comunales para darle una rosca más al programa «Más cerca, más municipios», que habilitó Cristina de Kirchner a mediados del año pasado como mecanismo contracíclico ante indicios serios y ciertos de parálisis de la actividad económica.

De Vido se mostró con José López, secretario de Obras Públicas; el ministro de Salud, Juan Manzur, y el secretario de Transporte, Alejandro Ramos, que parece destinado a ser candidato en octubre próximo por el Frente para la Victoria (FpV) en Santa Fe.

Por otro lado, Scioli dispuso que las obras sociales sindicales no serán alcanzadas por el Impuesto a los Ingresos Brutos, luego de una inquietud planteada por el titular de UPCN provincial, Carlos Quintana, en el marco de una reunión mantenida en Casa de Gobierno. «Concurrí por pedido de (Antonio) Caló (CGT Alsina) y tuve la respuesta esperada, que los gravámenes en la provincia de Buenos Aires comprenderán a las entidades no sindicales», destacó Quintana al término de la reunión.

Las obras sociales sindicales atraviesan severas dificultades financieras, por lo que una mayor presión tributaria habría generado serias complicaciones, dicen los gremios. Para ellos, Scioli también tuvo un gesto.

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