Grecia habló con el corazón y Alemania le contestó impiadosamente. Un día antes de la esperada reunión entre las autoridades económicas de los dos países enfrentados por el destino de la eurozona, el Banco Central Europeo (BCE) anunció ayer que interrumpirá el financiamiento a los bancos griegos. Busca, en línea con Angela Merkel, que el Gobierno izquierdista de Alexis Tsipras deje de reclamar un alivio de su deuda. (Ver pág. 13.)
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