21 de noviembre 2011 - 00:00

Alivio: plazos fijos en pesos acumulan una suba de 5.300 M

Diego Bossio
Diego Bossio
En medio de la caída de depósitos en dólares, el sistema financiero registró una tendencia favorable: los plazos fijos en pesos no sólo volvieron a aumentar sino que lo hicieron a un importante ritmo. En los últimos 30 días registraron un incremento de $ 5.300 millones, lo que representa una suba del 5,3%. La suba de las tasas de interés, por encima del 20% para el segmento mayorista y del 16% para el minorista, resultó clave para la captación de recursos en moneda local.

Entre julio y septiembre la suba de los depósitos a plazo prácticamente se había detenido. Habían confluido en el comportamiento de ahorristas e inversores dos fenómenos: la expectativa de un ritmo de devaluación más acelerado (es decir una suba más rápida del tipo de cambio) y tasas de interés muy bajas. Sin embargo, en las últimas semanas el Gobierno dio señales que procuran mantener bajo control la cotización de la divisa y al mismo tiempo alentó un incremento de las tasas a través de las licitaciones de Lebac del Banco Central.

Sin embargo, el aumento de los rendimientos fue bastante más allá de lo planificado inicialmente por la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont. Lo sucedido en las últimas semanas arroja una clara señal de lo que esperan los inversores en relación con el dólar: con tasas levemente superiores al 20%, muchas empresas (y también público) deciden quedarse en pesos en vez de pasarse a la divisa. Puesto de otra forma, podría inferirse que la expectativa es que el dólar no se dispare a un ritmo mayor a ese 20%, porque de lo contrario no existiría incentivo para quedarse en moneda local.

Se trata de un dato no menor, en un momento en el que es difícil saber cuál es la verdadera cotización, ni que espera el mercado respecto a la evolución del dólar: en el mercado oficial hay demasiados controles a la demanda por los «llamados» del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, mientras que en la operatoria informal hay fuertes restricciones para la oferta.

Esta importante suba de los plazos fijos en pesos resulta paradójica en momentos en que se produce un significativa disminución de los depósitos en dólares. Pero ambos fenómenos no parecen muy conectados entre sí. En el caso de los depósitos en moneda local, el ahorrista busca sobre todo ganarle a la evolución del dólar para obtener una ganancia en «moneda dura». Y en el segundo caso, en las últimas semanas se produjo cierta histeria ante el temor de que el Gobierno imponga algún tipo de restricciones para el retiro de depósitos efectuados en dólares. Las medidas del BCRA para asegurar la provisión de billetes aquietaron un poco las aguas, aunque por el momento la sangría no se detuvo.

En una reunión que mantuvieron con banqueros extranjeros el último jueves, el ministro de Economía y vicepresidente electo, Amado Boudou, y la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, fueron terminantes: «Se calmaron los temores en relación con el dólar. Ahora tienen que bajar las tasas de interés. No hay excusa para no hacerlo».

La lectura oficial es que el aumento de tasas terminará impactando tarde o temprano en el crédito, lo que afectará el crecimiento económico. Por lo tanto, es imprescindible que los bancos reduzcan gradualmente las tasas de captación de fondos y le quiten presión al costo del financiamiento.

Las cifras de los últimos 30 días reflejan ya un primer impacto en la evolución del crédito al sector privado: de crecer a un ritmo mensual del 5% pasó ahora al 2,7%, una clara tendencia descendente. Como el ritmo de aumento del crédito superó ampliamente el de los depósitos, el colchón de liquidez de los bancos se achicó, lo que llevó a las entidades a manejarse en forma más cautelosa.

El Gobierno también empuja para que bajen las tasas a través de la ANSES, a cargo de Diego Bossio. El organismo detuvo el retiro de depósitos de los bancos privados, algo que había efectuado en los 45 días anteriores a las elecciones presidenciales. Ahora, renueva los plazos fijos cuando vencen, pero sólo lo hace por 30 días. El próximo paso podría ser el retiro de fondos de aquellas entidades que no respondan a este pedido de baja de tasas y privilegien depositar en aquellas que sí lo hacen.

Dejá tu comentario