8 de enero 2016 - 00:00

América Latina, tradición de fe

La fe mueve montañas... Y moviliza millones de turistas por el planeta cada año. Las multitudinarias peregrinaciones del islam, los rezos conmovedores de los judíos que llegan hasta el Muro de los Lamentos o las muestras de los feligreses en las grandes iglesias católicas durante celebraciones como la Pascua o la Navidad son ejemplos de la poderosa motivación del creyente para recorrer grandes distancias alrededor del mundo. Y es que si de por sí viajar es toda una experiencia, hacerlo influenciado por la fe es algo cuando menos inspirador.

América Latina, tradición de fe
América Latina representa hoy al 40% de los fieles católicos en el mundo, unos 425 millones de personas. Con su pasado colonial al formar parte de una monarquía como la española, estrechamente vinculada al catolicismo, y con una tradición de iglesias y basílicas majestuosas en lo arquitectónico, la región ostenta una rica oferta de turismo religioso sobre todo en países de fervorosa fe como México, Colombia y Brasil.

Más allá de las peregrinaciones en fechas especiales del calendario católico, Latinoamérica ofrece al turista devoto opciones para reencontrarse con sus creencias durante todo el año.

Fervor en México

México posee el segundo templo católico con más visitas en el mundo, luego de la Basílica de San Pedro en el Vaticano: la Basílica de Santa María de Guadalupe, en la ciudad de México que anualmente recibe a 12 millones de fieles.

El santuario, el mayor de América, está íntegramente dedicado a la Virgen María en su advocación de Guadalupe y fue construido a los pies del cerro de Tepeyac donde se registró la aparición de la virgen, en 1531, en presencia del indígena Juan Diego, quien fue canonizado en 2002.

Aunque es una visita emotiva para cualquier fiel, la cita máxima es cada 12 de diciembre, día en que se conmemora la aparición, cuando unos 3 millones de católicos llegan a la basílica tras peregrinar durante días e incluso semanas por el país. Ese acto de devoción es coronado con danzas autóctonas que se practican en la explanada del templo.

Ubicada detrás del altar, la imagen de la Virgen es vista desde todos los puntos ya que el edificio fue construido en forma circular y libre de apoyos a ese fin.

El templo principal se encuentra dentro de la llamada Villa de Guadalupe que incluye a la antigua basílica construida en 1709 y que hoy funciona como museo, las capillas El Pocito (muestra excepcional de arte barroco) y El Cerrito (conmemora las tres apariciones de la Virgen de Guadalupe); y el panteón del Tepeyac, el cementerio más antiguo de la ciudad.

Puebla es otro destino que atrapa a los viajeros religiosos. Destaca la Basílica de la Inmaculada Concepción, en la localidad de Chignahuapan, que tiene en su interior una monumental figura de la Virgen, la más grande del mundo bajo techo, con una altura de 12 metros.

Todos los municipios de ese estado tienen una oferta para los devotos. Uno que debe visitarse es Cholula, con 365 iglesias (una para cada día del año) que recogen la tradición heredada de la época colonial no sólo en su arquitectura sino también en sus frescos y esculturas.

Mística católica en Brasil

Es el destino elegido por millones de turistas motivados por la fe cada año y, tras la visita del papa Francisco en 2014, se consolidó como un destino de peregrinación y devoción para los creyentes.

El Santuario de Nuestra Señora Aparecida en San Pablo -uno de los lugares que visitó el sumo pontífice- convoca a 10 millones de peregrinos anualmente y es considerado uno de los templos más importantes del mundo no sólo por la cantidad de visitas sino también por las emotivas demostraciones de fe de sus visitantes.

Como muestra de la importancia de esa advocación de la Virgen María, su figura de Nuestra Señora de Aparecida salió de gira por todo Brasil hasta el 2017, cuando se celebrará el 300 aniversario de la aparición de la patrona del país en las aguas del río Paraíba.

Otra de las mayores manifestaciones religiosas del país ocurre cada año en la ciudad de Belém, puerta de entrada al Amazonas, donde se celebra desde 1793 el Cirio de Nazaré en honor a Nuestra Señora de Nazaré, patrona del estado de Pará. La procesión, que se desarrolla en el mes de octubre, está marcada por el simbolismo. A los turistas los sorprende la devoción de quienes cargan la cuerda utilizada para transportar la figura de la virgen, símbolo de la unión del pueblo con su madre santa.

El estado de Bahía atrae a cientos de miles de fieles combinando la tercera manifestación de fe más grande de Brasil y la oferta de 365 iglesias para visitar. La primera ocurre cada 6 de agosto en Lapa, conocida como la capital bahiana de la fe, durante la peregrinación por el Señor Bom Jesus da Lapa que culmina en el santuario del mismo nombre dentro del Morro do Bom Jesus, a 90 metros de altura.

Mientras que Salvador de Bahía enamora a los visitantes con sus templos de estilo barroco, la mayoría del siglo XVIII, entre los que se destacan la Iglesia Nosso Senhor do Bonfim, correspondiente a su patrono, y la Iglesia y Convento de São Francisco. En tierra de candomblé, es atractiva la amalgama de culto católico con manifestaciones populares como la Lavagem do Bonfim y la Fiesta de Iemanjá, en la playa del río Vermelho.

Colombia, nuevo destino de la fe

Además de las opciones tradicionales que constituyen para el turista católico destinos como México y Brasil, Colombia, con una importante tradición en los cultos de esa religión, es una elección innovadora para quienes deciden viajar motivados por la fe.

Las raíces católicas forjadas con la herencia española, las muestras de devoción a imágenes santas y las excepcionales procesiones de Semana Santa se combinan para atraer a los turistas.

En el valle de Pubenza, en el departamento de Cauca (oeste), se encuentra la localidad de Popayán, bautizada como la Jerusalén de América, destino obligado durante las celebraciones por la Pascua.

Las procesiones comienzan el domingo de Ramos y se extienden hasta el Sábado Santo -siempre de noche, entre las 20 y 21 horas- y constituyen la celebración religiosa más importante de Colombia. Conmemorada anualmente desde 1566, la Semana Santa payanesa fue declarada Patrimonio Cultural e Inmaterial por la UNESCO y convoca a miles de visitantes que no dejan de conmoverse por la solemnidad de la representación de cada paso de Cristo durante el recorrido trazado en forma de cruz por la ciudad que incluye las principales iglesias y templos.

Las celebraciones están acompañadas por un festival de música religiosa y por las denominadas procesiones chiquitas, que imitan a las tradicionales, pero donde las imágenes santas son cargadas por niños de entre 5 y 11 años.

Mompox, antiguamente denominada Santa Cruz de Mompox, combina la tradición católica colonial con la historia independentista de América en un paisaje de realismo mágico, inspirador para el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez en su obra El general en su laberinto.

En el centro del departamento Bolívar, las estrechas calles de la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad, son testigo de las expresiones religiosas que hipnotizan a los turistas. Desde sus procesiones de Semana Santa hasta el convento San Carlos, donde el libertador Simón Bolívar se hospedó en la puja por la independencia y que hoy día alberga el Museo de Arte Religioso, Mompox ofrece al viajero una muestra de la arquitectura religiosa colonial con sus templos, que son de los mejores conservados en la región. El fervor y la emoción de los fieles no son una promesa, sino una realidad tangible para quien visite la ciudad ubicada a unas 6 horas desde Cartagena.

Si en cambio, el turista prefiere unir su fe con un destino multitudinario y tradicional de Colombia, Cartagena de Indias tiene su nicho especial para los feligreses.

Es imperdible la celebración de Nuestra Señora de La Candelaria, una muestra de alegría y devoción al ritmo de la cumbia y gaitas colombianas. La mayor muestra de fe católica de la ciudad transcurre entre fines de enero y principios de febrero, acompañada por una feria gastronómica. La veneración de la imagen de la Virgen se realiza en la cima del cerro de La Popa pero los festejos inundan todas las calles de la ciudad amurallada.

Inician con una tradicional cabalgata que este año parte desde Bocagrande y luego de atravesar la ciudad, llega hasta el Pie de la Popa. Finalizan un domingo con la procesión de la Virgen.

Chalma, un pueblo del Estado de México, es famoso por sus peregrinaciones en honor al Señor de Chalma, a quien los fieles le adjudican milagros, desde la Cuaresma hasta fines de julio. Además, más de una decena de capillas e iglesias guardan el encanto de las misiones cristianas que vivieron en la región hace más de dos siglos.

Fechas destacadas

• Día de la Virgen de la Candelaria: 2 de febrero.

• Semana Santa: 20 al 27 de marzo (comienza con el Domingo de Ramos y finaliza con Pascua).

• Día del Señor de Chalma: 1 de julio.

• Señor Bom Jesús da Lapa: 6 de agosto.

• Fiesta de Nuestra Señora Aparecida: del 3 al 12 de octubre.

• Cirio de Nazaré: segundo domingo de octubre.

• Día de la Virgen de Guadalupe: 12 de diciembre.

• Día de la Inmaculada Concepción: 8 de diciembre.

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