9 de abril 2009 - 00:57

Amplio rechazo al muro de San Isidro. Posse insiste

Amplio rechazo al muro de San Isidro. Posse insiste
La inesperada decisión de la Municipalidad de San Isidro de construir un muro en el límite con el partido de San Fernando para combatir la inseguridad generó fuertes rechazos por parte de los vecinos del segundo distrito, quienes enfurecidos derribaron ayer los pilotes y se enfrentaron a la Guardia de Infantería policial. La presidente Cristina Fernández de Kirchner calificó la situación como «una involución».

El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, defendió la medida, en una conferencia realizada en la sede municipal. Definió la decisión como «una tarea necesaria para proteger a sus vecinos de los hechos delictivos» mientras que advirtió que en el Gran Buenos Aires «vamos hacia la favelización».

Además, en duras críticas al Gobierno, agregó que «espero que no haya agresividades por parte del poder provincial y el poder central y que nos entiendan que si hay cosas que no las hacen ellos, las debemos hacer nosotros, porque entendemos que el problema de la seguridad es la principal preocupación de la gente».

En la mañana de ayer, habitantes de la zona de Villa Jardín, del partido de San Fernando, derribaron los pilotes de tres metros de alto ubicados sobre la calle Uruguay, sobre una longitud de 250 metros, y se produjeron incidentes con efectivos de la Guardia de Infantería de la Policía provincial.

Tras algunos forcejeos con los policías, que no pasaron a mayores, los vecinos depusieron su actitud, aunque se mantuvieron en el lugar para rechazar la construcción del muro y por la tarde volvieron a derribar pilotes.

La medida fue rápidamente condenada por el gobernador Daniel Scioli, quien la calificó como un «error» y afirmó que el jefe comunal tendrá que «repensar» esa idea porque «la solución no puede ser cortarnos cada uno por su lado».

Por su parte, el ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, también repudió la medida y sostuvo que «es un disparate y la provincia lo va a impedir», a la vez que manifestó que «no se puede obstruir la vía pública» y que «la libre circulación se debe garantizar». El funcionario provincial subrayó que «es un error que hay que repararlo rápidamente. Deben detenerse este tipo de razonamientos». La postura fue sostenida además por el jefe de Gabinete de Ministros, Sergio Massa, quien señaló que «se trata de trabajar en conjunto y no de salvarse individualmente». Massa indicó que «es mucho más importante trabajar en ideas comunes que construir paredes. Imagínense si cada municipio cerrara sus puertas. Es mejor abrir calles que levantar paredes».

A su vez, el Municipio de San Fernando, como ya lo había anunciado, presentó ayer con el consentimiento de los vecinos, un recurso de amparo ante la Justicia para evitar que continúe la construcción de la separación, a la que el intendente de ese distrito, Osvaldo Aimiero, calificó como «un anacrónico Muro de Berlín», en alusión al paredón que durante casi 30 años dividió Alemania.

En diálogo con este diario, el subsecretario de Planificación Comunal de San Fernando, Diego Rossi, aseguró que «el Concejo Deliberante de dicho partido repudió la medida» y agregó que la edificación «nos tomó por sorpresa».

El Municipio de San Isidro inició la construcción de un cerramiento de hormigón y alambrado en la calle Uruguay entre la autopista Panamericana y Blanco Encalada, y a partir de esa obra se disparó la polémica.

El muro, que de acuerdo con la propuesta de San Isidro tendrá en total 1.600 metros de extensión y sólo tres pasos habilitados, motivó la reacción de vecinos y autoridades de San Fernando, quienes denunciaron que son objeto de «discriminación».

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