2 de noviembre 2011 - 00:00

ANSES busca frenar la suba de tasas

Tras el primer día convulsionado por los nuevos controles cambiarios definidos por la AFIP, fue la ANSES la encargada de intervenir para evitar que algunas variables se salgan de control. El organismo previsional dio ayer dos señales importantes: después de más de un mes volvió a renovar depósitos a los bancos en vez de retirarlos y salió a vender bonos en dólares para evitar que se escape la cotización de la divisa en el mercado informal.

Desde primera hora, en los bancos ya tenían la información de que el organismo dejaría de retirar los plazos fijos que iban venciendo. Se trató de una esperada medida por las entidades, ya que la decisión de retirar los fondos había precipitado la suba de las tasas de interés. La tasa Badlar (plazo fijo mayorista) subió desde un 12% hasta un 20% en cuestión de un mes y medio. La fuga de capitales fue lo que explicó en parte este empinamiento, pero la tendencia se aceleró con el retiro definido por la ANSES, el organismo que dirige Diego Bossio.

También por la mañana, en un seminario organizado por una revista especializada, los banqueros advirtieron que el ritmo de crecimiento del crédito podría disminuir significativamente si los depósitos no crecen o lo hacen muy despacio como ahora. Juan Bruchou, titular del Citibank, señaló: «Los bancos están en una muy buena posición de liquidez, pero para que el crédito siga creciendo al ritmo que vimos en 2011 hay que recuperar el ritmo de aumento de los depósitos». En el mismo sentido se expresó el presidente de Santander Río, Enrique Cristofani, quien se mostró confiado en que la suba de tasas y el enfriamiento en el ritmo de colocaciones serán «un fenómeno transitorio». Lo supeditó, claro, a las señales que pueda dar el Gobierno para disminuir las expectativas inflacionarias.

Pero fue el economista y presidente del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger, el que dejó una de las frases más polémicas del evento: «Parece que el Gobierno se enamoró de las políticas de los 90. No se entiende, de otra forma, por qué se empecina a dejar totalmente planchado al dólar, en vez de permitir la flotación como casi todos los países de la región».

Se estima que la ANSES retiró de bancos privados para entregarle al Nación poco más de $ 4.000 millones en un mes y medio. Por el momento, parece difícil que esos fondos vuelvan a las entidades, pero por lo menos finalizó el drenaje. En el Gobierno se impuso la postura de que no es conveniente seguir impulsando las tasas de interés, ya que tendría un efecto negativo en el costo del crédito y terminará enfriando la economía. Sin embargo, otros advierten que en la medida en que las tasas no suban más será difícil dominar la compra de dólares.

De alguna manera, los controles cambiarios por parte de la AFIP y el freno a las tasas son medidas relacionadas. Como la capacidad del público y de las empresas de adquirir divisas se encuentra ahora más limitada, ya no sería tan necesario salir a seducir con tasas demasiado altas a los inversores. Pero aún está por verse si alcanza con estos rendimientos cercanos al 20% para que crezcan los depósitos en moneda local.

Pero la ANSES tuvo, además, activa participación en el mercado de bonos. Y aunque pueda resultar contradictoria, esta vez salió a vender títulos en dólares, pero que se pueden comprar en pesos en el mercado local, como sucede con los Boden 2012 y 2013. Al bajar los precios en pesos de estos títulos buscó limitar el dólar que surge del «contado con liquidación», que efectivamente ayer cayó de $ 5,25 a $ 5. El Gobierno procura así que no se escape demasiado la cotización de la divisa en el mercado informal. Ayer el «blue» operó prácticamente sin cambios, a poco más de $ 4,60. Quiere impedir que se escape el precio de la divisa en el mercado informal y que no se escape demasiado del oficial, ya que ahora la brecha se amplió del 5% a poco más del 9%.

Dejá tu comentario