9 de marzo 2011 - 00:00

Antigadafistas, sin líder

Bengasi - La cúpula rebelde libia dejó entrever ayer diferencias con su máximo dirigente, Mustafa Abdelyalil, sobre una eventual negociación para que el dictador Muamar Gadafi abandone el país a cambio de no ser perseguido judicialmente.

El miembro del consejo de información del Consejo Nacional de Transición Interino (CNTR), Bara al Jatib, declaró ayer que si Gadafi dejaba Libia, el consejo estaba dispuesto a renunciar a la emisión de cualquier orden judicial en su contra.

Al Jatib confirmaba así una información difundida por el canal qatarí Al Yazira y adelantada por el diario Sharq al Aswat, según la cual el régimen había entablado conversaciones sobre esa cuestión con los líderes rebeldes.

Sin embargo, a media mañana, el vicepresidente y portavoz del CNTR, Abdelhafiz Ghoga, tras hablar con varios miembros del consejo y evidentemente airado, decidía, sin previo anuncio, dirigirse a la gente que en ese momento se encontraba en la plaza de los Juzgados de Bengasi, donde se encuentra la sede de la administración opositora, para desmentir las supuestas negociaciones.

«No hay diálogo y no hay nada llamado salida segura del país», dijo Ghoga. «No daremos marcha atrás, no hay rendición. No hay diálogo», y se preguntó: «¿Quién va a permitir (a Gadafi) una salida segura?». No obstante, una hora antes de las declaraciones de Ghoga ante la prensa, Mustafa Abdelyalil, en una entrevista telefónica con Al Yazira desde Al Baida, al norte de Bengasi, mostraba su disposición a renunciar a la persecución judicial de Gadafi si éste abandona el país en las próximas 72 horas. «El consejo no ofreció ni presentó ninguna iniciativa, ni pretende presentar ninguna, ni entablar un diálogo de ese tipo porque la situación está clara para el consejo: las exigencias de nuestra revolución, de la revolución de nuestro pueblo son claras, nosotros no dialogamos», respondió Ghoga. Asimismo, éste subrayó que no había habido contacto de ningún tipo entre los revolucionarios y el régimen y que nadie podía renunciar a las exigencias del pueblo.

A pesar de estas claras divergencias, Ghoga intentó rebajar la tensión, asegurando que no existían discrepancias entre Abdelyalil y el consejo e insistió en que todos deseaban lo mismo. Según Ghoga, lo que el presidente del CNTR quería expresar era la necesidad de que se detenga el derramamiento de sangre. Esta situación vuelve a evidenciar la falta de cohesión del recientemente creado mando revolucionario. Una carencia que se extiende a los mandos del Ejército o a las milicias rebeldes que intentan doblegar a las brigadas del coronel Gadafi.

Agencias EFE y ANSA

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