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Apura Macri gira para subir chances
Es una agenda con plazo de 60-90 días que le marca el jefe de campaña Humberto Schiavone y le coordina su primo, Jorge Macri. La idea es que Mauricio Macri sea indiferente por el momento a cualquier movimiento de aliados o eventuales amigos del peronismo y se dedique a «consolidar el PRO» en diferentes provincias. Como una previa de la campaña electoral, el jefe de Gobierno se propone salir todos los fines de semana de abril y mayo tanto a lugares de la provincia de Buenos Aires; también visitará Misiones, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba. Allí, en esa última provincia, está planificando un encuentro de jóvenes más acotado que el que celebró en Luján, pero más extenso, con formato de seminario de dos o tres días en las sierras, al estilo retiro espiritual, que cerrará el jefe de Gobierno, ante más de 2.000 adherentes.
«Las alianzas recién las vamos a pensar más cerca de la fecha electoral y después de las internas que tiene que hacer cada partido», advirtieron los más cercanos a ese grupo de campaña.
La estrategia, casi repetida a la de su armado en la Capital Federal cuando decidió competir por el sillón que hoy tiene, la completará la Fundación Pensar, a cargo del ministro porteño Francisco Cabrera, quien desde ese lugar elaborará un programa de gobierno nacional para su candidato.
A todos esos planes, los propios aliados porteños del macrismo que ahora comulgan con el bonaerense Francisco de Narváez, como el legislador Daniel Amoroso, piensan irrumpir con camiseta propia en el territorio de la Capital Federal, con recorridas de campaña con miras a la sucesión del jefe porteño, adornadas con la apertura de locales con sello provincial.
La movida apunta a enfrentar a Gabriela Michetti, quien insistió ayer con duras críticas hacia el aliado de Macri en las elecciones pasadas, remarcando su decepción y que no ha cumplido los compromisos políticos. La diputada, que se muestra afectada, al contrario de Macri que intenta restar dramatismo alas movidas políticas a su alrededor, arremetió con la sentencia de que la sociedad ya está terminada. Por cierto, en el PRO creen que el juego de posicionamiento conducirá finalmente a que todos esos actores del antikirchnerismo afines a Macri concluirán en una misma papeleta. Esa definición, incluso, está planificada para fin de año e incluye al peronismo disidente.
Amoroso salió a enfrentar ayer a Michetti diciendo que «ella es la que ha roto los acuerdos con la ciudadanía renunciando a la vicejefatura y si se postula a jefa de Gobierno también renunciará, por eso sería mejor que espere a 2015». El retruque es parte de las internas porteñas que se desataron en el macrismo cada vez con más aspirantes a poder integrar la boleta principal del distrito. Por cierto, las elecciones del año que viene en la Ciudad de Buenos Aires están previstas para antes de la mitad de 2011, es decir, previas a las nacionales y contarán -de cumplirse la promesa- con un interés adicional para los partidos políticos, como será la elección de jefes comunales que genera 105 cargos electivos nuevos.
«Por ahora priorizamos consolidar el PRO en los 24 distritos del país y, mientras tanto, mantenemos el trabajo conjunto legislativo con los aliados», explicaron en sintonía el peronista Schiavone y Jorge Macri con respecto a los planes de los próximos dos meses que tienen para el candidato a las presidenciales.


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