Asad reprime sin pausa y hace tambalear la tregua de la ONU

Edición Impresa

Beirut - La presencia del primer grupo de observadores internacionales que inició ayer su tarea en Siria fue insuficiente para impedir el agravamiento de la represión y enfrentamientos en ese país, en los que murieron al menos 30 personas en Homs y Hama, lo que eleva a 62 las víctimas mortales desde el domingo.

Los comités que coordinan las protestas contra el régimen de Bashar al Assad reportaron que las 30 víctimas mortales se registraron en Homs y Hama, donde el Ejército realizó duros bombardeos que suponen una grave violación del cese del fuego acordado con un enviado de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan.

La oposición advirtió que desde ayer fueron al menos 62 los muertos, en su gran mayoría civiles, pese a que se encuentra en el país el primer grupo de seis observadores internacionales.

Los observadores están encabezados por el coronel marroquí Ahmad Himmish y deben preparar el arribo de cascos azules provenientes del contingente UNTSO, creado por Naciones Unidas en 1948 con base en Jerusalén, que aporta recursos para el monitoreo de treguas en la región.

«Debemos organizarnos para estar preparados para nuestra misión lo antes posible», dijo el coronel Himmish, al salir del hotel Sheraton, donde se alojan en Damasco.

La Resolución 2042 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas establece que desde ahora hasta junio la misión de los observadores no superará los 250.

Hammish y sus cinco colegas deberán encontrar una sede donde alistar el cuartel general de la misión.

El Gobierno de Damasco les informó que para «garantizar la seguridad» de los agentes de la ONU, los movimientos de los observadores deben ser acordados con anticipación.

Por su parte, los opositores denunciaron que «cuando el régimen habla de coordinación de los movimientos pretende en realidad el control de los movimientos».

Ahmad Ramadan, miembro del Consejo nacional sirio, se preguntó «cómo pueden garantizar la seguridad de los observadores si no están en condiciones de garantizar la seguridad de los manifestantes pacíficos».

En tanto, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con base en Londres, además de reportar bombardeos en Homs y Hama, dijo que persisten los enfrentamientos en Idlib.

En Homs, informó el Observatorio, las fuerzas leales al régimen de Assad bombardearon los barrios de Jaldiye y Bayada.

Estados Unidos acusó, en tanto, a Siria de no respetar el alto el fuego, así como otros aspectos del plan internacional.

El régimen en Damasco no permite manifestaciones pacíficas y no está liberando a los presos políticos, aseguró el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, en Washington. Según el vocero, las noticias que llegan actualmente de Siria «no son buenas».

Toner señaló que continúa habiendo enfrentamientos aislados en Siria y que en Homs hay reportes sobre disparos de granadas por parte de las tropas gubernamentales.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, manifestó que las autoridades de Damasco deben dar pruebas de «autocontrol» para preservar una tregua «extremadamente frágil», y garantizar la seguridad y libertad de movimiento a los observadores.

«Los observadores están desarmados y el Gobierno sirio es responsable de garantizar su libertad de acceso y movimiento», dijo Ban en Bruselas. Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, enfatizó que para la UE «la prioridad número uno en Siria es garantizar el cese completo de la violencia y la autorización del acceso de ayudas humanitarias, sin restricciones».

«Estamos trabajando en esta dirección y apoyamos sin reservas la misión de Kofi Annan», el enviado de Naciones Unidas y la Liga Árabe a Siria, sostuvo Barroso.

En tanto, el canciller sirio, Walid al Muallem, viajará a China para una visita oficial de dos días en la cual analizará con autoridades de Pekín la misión de Annan.

La agencia oficial Sana sostuvo que la invitación fue cursada por el canciller chino, Yang Jiechi, sin precisar la fecha del viaje.

Agencias ANSA, Reuters, DPA y AFP

Dejá tu comentario