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Auge del discurso xenófobo fomenta inmigración récord
Desde los barrios marginados de Centroamérica a comunidades de inmigrantes en ciudades estadounidenses, el ascenso de Trump al frente de los republicanos no pasó inadvertido y está en parte detrás de un aumento en el número de emigrantes que buscan entrar al país, incluyendo niños que viajan sin tutores.
Testimonios de inmigrantes, coyotes y funcionarios muestran que más personas están ahora tratando de cruzar, en lugar de enfrentarse más tarde a una vigilancia más estricta o a nuevas políticas para frenar la inmigración ilegal si Trump u otro republicano gana las elecciones presidenciales el 8 de noviembre.
Datos de la Aduana y de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos mostraron que 150.304 inmigrantes fueron detenidos entre octubre y febrero tratando de cruzar la frontera, un aumento del 24% frente al mismo lapso del año previo.
Los datos comparables para niños emigrantes "no acompañados" -aquellos que viajan solos- todavía no están disponibles, pero entre octubre y enero 20.455 menores fueron aprehendidos al suroeste de la frontera, un aumento de más del 100% contra el mismo lapso del año previo. Las cifras normalmente aumentan a medida que se acerca el verano boreal.
Blanca Rivera, encargada del albergue en Ciudad Juárez, dijo que notó un reciente aumento en el número de emigrantes y también culpó a la retórica inflamatoria. Ellos piensan "que hay que aprovechar lo más que se pueda", dijo.
Trump consiguió una fuerte ventaja en la carrera por la nominación republicana, en parte, mediante la adopción de una postura firme sobre la inmigración. El magnate asegura que México está "matando" a Estados Unidos con mano de obra barata y que envió "criminales" y "violadores" al otro lado de su frontera.
También prometió construir un enorme muro en el límite y propuso una prohibición temporal a los musulmanes para entrar al país.
Trump, Ted Cruz y Marco Rubio, todos aseguran que van a revertir las instrucciones del presidente Barack Obama que tratan de proteger a algunos inmigrantes ilegales de la deportación.
Brenda Barrios, una guatemalteca de 30 años que vive en Silver Spring, Maryland, cruzó ilegalmente a Estados Unidos en 2003 con sus padres y dos hermanas.
Sus padres fueron deportados más adelante a Guatemala, y creen que es demasiado peligroso volver, pero ella está animándolos a regresar antes de que termine el año, en caso de que Trump resulte ganador.
"Es una de las razones de por qué la gente está cruzando la frontera. Creen que parece un dictador", dijo. "Es muy peligroso para ellos cruzar, pero será peor si Trump es presidente. La vida será muy difícil para nosotros", agregó.
Aún así, Barrios y otros inmigrantes entrevistados aseguraron que Estados Unidos, incluso bajo una administración que intenta frenar la inmigración ilegal, todavía sería mejor que la pobreza y la violencia de sus países de origen.
Desde 2014, la tasa de homicidios en El Salvador ha aumentado de forma espectacular en medio de una escalada de la violencia de las bandas y una sequía regional ha obligado a miles de personas, en particular de Guatemala, a viajar hacia el norte.
Pero también hay indicios de que los traficantes de personas, o "coyotes", se están aprovechando de la retórica anti-inmigrante para vender la idea de que ahora es el mejor momento para ir.
Victoria Córdova y su hija de 11 años Génesis fueron deportadas a Honduras en 2014, después de caminar a través de México y de ser detenidas tratando de cruzar hacia Texas.
Córdova aseguró que los coyotes hondureños -que cobran alrededor de 7,000 dólares por persona- han dicho a la gente que ahora es el mejor momento para partir.
"Muchas mujeres aquí, no sé si ya se fueron, estaban hablando de eso, y unas me preguntaron si yo me iba a ir", dijo. "Eso es lo que escuché. Así como fue el rumor esa vez que me fui yo, así estaba la gente diciendo, que en junio de este año iban a volver a dar unos permisos para entrar", agregó.
Ruben García, el director del albergue para emigrantes Casa Anunciación en El Paso, Texas, dijo que el próximo presidente de Estados Unidos, sea quien sea, se enfrentará al mismo desafío de los flujos migratorios. "Las cosas en Centroamérica son terribles", dijo. "La gente va a seguir huyendo porque es muy difícil para la gente sobrevivir en este momento", agregó.
Agencia Reuters


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