27 de octubre 2011 - 00:00

Aún más degradada, política italiana pasa al pugilato

La furia estalló porque el exaliado de Silvio Berlusconi Gianfranco Fini dijo por TV que la esposa de un oficialista se jubiló a los 39 años.
La furia estalló porque el exaliado de Silvio Berlusconi Gianfranco Fini dijo por TV que la esposa de un oficialista se jubiló a los 39 años.
Roma - Diputados italianos intercambiaron ayer golpes y agresiones personales en el Parlamento mientras las tensiones sobre un duro programa de reformas económicas llegaban a un punto crítico.

Al menos dos diputados de la Liga Norte, integrante de la coalición de Gobierno de centroderecha, se pelearon con miembros del partido de la oposición Futuro y Libertad para Italia (FLI) de Gianfranco Fini. En un escena degradante se agarraron entre sí por el cuello mientras otros parlamentarios se apresuraban a separarlos.

La sesión parlamentaria fue suspendida durante varios minutos después de la pelea, que estalló por comentarios sarcásticos realizados en televisión por Fini, quien dijo que la mujer del líder de la Liga, Umberto Bossi, se había jubilado a los 39 años.

Mientras, en medio del escándalo, varias decenas de ellos insultaron y pidieron a gritos la renuncia de Fini, un exaliado de Berlusconi.

Los incidentes se desataron tras la intervención del portavoz de la Liga Norte, Marco Reguzzoni, en la que criticó las declaraciones de Fini, quien calificó a la esposa de Bossi de «babyjubilada».

«Es inoportuno que el presidente de la Cámara haga política y participe en programas de televisión», afirmó Reguzzoni entre los aplausos de sus correligionarios, que enseguida corearon gritos de «¡dimisión, dimisión!».

La tensión se incrementó cuando otros grupos políticos, con FLI en primera línea, salieron en defensa del titular de la cámara baja, que intervino para explicar que la Cámara de Diputados «no es la sede en la que su presidente pueda dar respuestas políticas».

Ante estas palabras, crecieron los silbidos y los gritos por parte de los diputados de la Liga Norte.

La vicepresidenta de la Cámara, Rosy Bindi, se vio obligada a suspender la sesión y pidió disculpas «por el espectáculo» a un grupo de estudiantes que había acudido para presenciar la sesión legislativa.

No es la primera vez que la Cámara de los Diputados tiene que hacer frente a un episodio como este, ya que el 11 de octubre fueron los partidos de la oposición los que, desde sus tribunas, pidieron a gritos la dimisión del primer ministro Silvio Berlusconi.

Agencias Reuters y EFE

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