22 de marzo 2010 - 00:00

Ausencias

No sólo la oposición tiene problemas para hacer efectivos los 37 votos que reunió en el recinto. El kirchnerismo, con crisis propia, ya corre un peligro cierto de perder votos. La sangría comenzó con el misionero Luis Viana. Llegado de una provincia gobernada por el radicalismo K, anunció que apoyará cambios en el impuesto al cheque. Y pegó el faltazo al asado en Olivos. El peronismo jujeño también sufre a los amigos de la Casa Rosada y puede complicarle la vida a Miguel Pichetto en el Senado. En Jujuy, la líder de Tupac Amaru, Milagro Sala, ya no distingue a radicales de peronistas en sus escraches.

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