En «Malparida» van del amor al odio: luego de jurarse amor eterno, Gonzalo Heredia informa a Juanita Viale que deberá dejarla y ella enloquece al punto de querer matarlo.
Esta semana que termina «Canal 7» continuó emitiendo programas sobre el Mundial; sin embargo, desde mañana la programación cambiará bastante. Ahora todo lo relacionado con el fútbol y Sudáfrica será reemplazado por cine y documentales, mientras la mejor noticia es que esta nueva etapa del torneo de fútbol local será televisado sólo viernes, sábados y domingos y no durante toda la semana como ocurre desde 2009. Así, la televisación pasará a «Canal 9» y «América» según los acuerdos, mientras lo que es seguro que «Canal 7» sólo tendrá fútbol el fin de semana.
La ley de matrimonio entre personas del mismo sexo fue retomada por varias ficciones. En la novela «Botineras», de «Telefé», se manifestaron a favor de la sanción de la ley, con los personajes del Flaco Rivero (Cristian Sancho, gay en la ficción, quien protagoniza una historia de amor homosexual con otro personaje y fue abanderado de una marcha de la comunidad homosexual) y «El Chiqui» Flores, heterosexual en la ficción, a cargo de Nicolás Cabré. En «Malparida» comenzaron a darle más protagonismo la a historia de amor entre dos personas del mismo sexo: Lino (Alejandro Müller) y un enamorado que intenta conquistarlo. En «Para vestir santos» se corrió el eje de la historia de amor entre Celeste Cid y Martina Gusmán pero pronto llegará una nueva novia para Cid: Julieta Díaz. Pese a todo, no resulta novedoso el abordaje de la homosexualidad en la TV, que desde «Zona de riesgo» en adelante lo expuso con diferentes grados de seriedad y verosimilitud.
«Para vestir santos» giró en torno a la muerte de la madre de las tres hermanas, Betiana Blum, en otro capítulo cargado de drama y personajes desequilibrados. Brilló Beatriz Spelzini como la mujer que le «robó» el marido a Blum y tuvo con él una hija (Gloria Carrá). El revelador episodio mostró que Blum no había muerto naturalmente sino que había sido atacada en el baño por el personaje de Spelzini, quien la ahorcó.
En el último programa la mujer se lo confesaba a las hermanas y terminaba detenida. En el parlamento final, una de las hermanas sostenía que tal vez era el momento de dejar ir los fantasmas y comenzar a vivir la vida. Pero por el tono de todos estos personajes conflictuados con estética deprimente, no se cree que esta serie devenga en una historia alegre. Por otra parte, un giro tan drástico a esta altura, resultaría inverosímil e iría contra la coherencia interna de la historia.
En «Canal 13», «Malparida», exhibe en cada capítulo las penurias de los diferentes personajes, como indica la ley de la telenovela, pero aporta escenas simpáticas y humoradas desde los actores secundarios. En el último programa, la pareja central de Lautaro (Gonzalo Heredia) y Renata (Juanita Viale) se quiebra cuando él, decidido a dejar a su esposa, (Carina Zampini) debe recular al enterarse del embarazo de ésta. Es así que anuncia que dejará no a Zampini sino a Viale, quien repite que el amor mata. La despechada ya no teme sino que confirma que repetirá la historia de su madre, quien se suicidó cuando la dejó el padre de Heredia, Raúl Taibo. Culebrón a la vieja usanza.
Luego de que el diario sensacionalista inglés «The Sun» acusara a Roberto Pettinato de licuar a un pulpo vivo, el conductor de «Un mundo perfecto» aclaró que el animal ya estaba muerto cuando lo metieron en la licuadora. Quizá eso haya reducido el mal gusto de una nota que era cantada, obvia de toda obviedad. En Maru Botana, cuando la Argentina quedó afuera del Mundial, cocinaron un cefalópodo.
Uno de los acuerdos firmados en China en ocasión del viaje de Cristina de Kirchner está vinculado con la industria televisiva. Se selló un contrato entre «Telefé» y Shangai Media por el que ambos coproducirán una novela con locaciones y actores chinos mientras Argentina aportará guiones, producción y dirección. Invertirán 10 millones de dólares y de este modo «Telefé internacional» desembarca en el codiciado mercado chino, uno de los pocos que le quedaba por conquistar luego de que sus productos se venden enlatados o se producen con compra de formato en Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, Europa del Este y Medio Oriente. Se sabe que Gustavo Bermúdez, Gabriel Corrado, Andrea del Boca, Natalia Oreiro y Facundo Arana despiertan fanatismo en, por caso, Israel.
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