Por culpa de los dividendos en rating que deja el «escándalo», el baile pasó a ser sólo una excusa en «Bailando por un sueño». El lunes, día de duelos a ver quién se iba del «certamen», como le gusta llamarlo a Tinelli, el jurado no llegó a salvar a nadie y el público tampoco pudo echar a nadie por teléfono. Es que el programa se fue entero en enfrentamientos entre alguna participante y Graciela Alfano, discusiones de Ricardo Fort con esa misma participante, ronroneos y frotamientos de la cordobesa «Coki» contra el cuerpo del conductor (que, aseguró, «todavía no la metí»), y hasta el descubrimiento de que Alfano estaba desnuda debajo de su ostentoso tapado. Así no hay baile que aguante. De hecho, ni siquiera llegaron a bailar ni las siete parejas en pugna, y el «duelo» quedó para ayer a la noche.
Quienes piensan que «TV basura» es sinónimo de Marcelo Tinelli y su «Showmatch», deberían hacer un ejercicio de zapping por otros programas nocturnos, incluidos aquellos con chapa de pensantes como «CQC». En «Un mundo perfecto» (América), Roberto Pettinato y compañía entrevistaron a un muchacho que se hace llamar Señor Jota y escribe un blog «muy visitado» que se llama «Manual de perdedores», ya que su autor es, según propia definición, un completo derrotado. Después de algunas zonceras dichas con mucha certeza por Señor Jota acerca de que «las minas también tienen un costado perdedor bastante importante, como la histeria, por ejemplo», Pettinato quiso saber: «¿Cuánto hace que no la ponés?». «Y... mes y medio» respondió el entrevistado. Entonces, Pettinato buscó a una chica de la tribuna, la agarró de la mano, la tiró literalmente sobre el muchacho y le ordenó «hacele sexo oral». Risas del panel y la tribuna. Un poco antes, uno de los panelistas le preguntó al perdedor Señor Jota, «¿No querés desexorcizarte [sic]»?.
En «CQC», entretanto, uno de los noteros se disfrazó de perro para mostrar «desde adentro» la «televisión bizarra», a propósito de la celebración del cumpleaños de Anabela Ascar junto a sus extrañas criaturas en «Crónica TV». Pero, antes, el notero se ocupó de preguntar a varios actores qué opinaban de «los mediáticos». Mientras Oscar Martínez mostró un enojo digno de mejor causa para referirse a ellos, Víctor Laplace imitó la voz y el discurso de Juan Perón para responder a la pregunta «qué diría el general» de estos personajes. Ya disfrazado de perro, el notero fue recibido por una Ascar encantada por la ilustre visita, desde luego, quien con toda franqueza le advirtió: «Yo te voy a dejar entrar y te voy a dar un lugar privilegiado, pero si te convertís en uno de ellos yo no tengo la culpa». La imagen del perro cantando y bailando junto a una Zulma Lobato con cara de empastillada, La Momia, El hombre araña, y otros personajes que ni a Del Valle Inclán se le hubieran ocurrido, resultó tan patético como en «Crónica», pero desde la pantalla de «Telefé». En «Bendita» («Canal 9») esa misma noche, la ya omnipresente Ascar dijo de sí misma: «hay gente que no me entiende, porque yo soy de otro planeta». ¿Su propósito?, «lograr que gente de distinta clase y condición pueda convivir».
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