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Banqueros centrales, en retiro espiritual
Ben Bernanke
El discurso de Bernanke mañana será la piedra angular de la conferencia de tres días, que tiene como tema los desafíos de la próxima década. Su audiencia estará atenta a pistas sobre el apoyo de corto plazo para la economía.
Los jefes de otros bancos centrales llegarán al lugar del encuentro, en el pintoresco valle de Jackson Hole, también con preocupaciones a cuestas. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, enfrenta su propio desafío de una recuperación a dos velocidades dentro de la zona euro. Aunque la economía allí se fortaleció a nivel general gracias al fuerte crecimiento de Alemania, el BCE estaría dispuesto a seguir entregando a los bancos fondos ilimitados a una tasa fija para ayudar a las entidades y gobiernos de la periferia europea.
Funcionarios del Banco de Inglaterra y del Banco de Japón llegarán probablemente dispuestos a discutir cómo podrían inyectar más dinero a sus economías para estimular el crecimiento, un último recurso cuando las tasas de interés de referencia están cercanas a cero. «No es sólo que Estados Unidos se estancó en junio y julio, es la economía mundial que chocó con una muralla en los meses de verano (boreal)», dijo Ellen Zentner, economista para Estados Unidos del Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ en Nueva York.
El probable ánimo de preocupación entre los jefes de los bancos centrales que viajan a los bosques de Wyoming contrasta con el optimismo de hace un año, cuando el debate en Jackson Hole se centró en los modos en los que las economías retirarían el apoyo de emergencia cuando salieran de la recesión. Las discusiones les darán a los gobernadores de los bancos la posibilidad de discutir largamente los grandes desafíos del momento.
El presidente del Banco de la Fed de Chicago, Charles Evans, dijo el martes que los riesgos de una nueva recesión han aumentado en los últimos seis meses. Aunque agregó que no creía que fuera el escenario más probable, señaló que el alto desempleo y el fracturado sector de bienes raíces harían que la recuperación fuera frágil.
La Fed dijo el 10 de agosto que compraría deuda del Tesoro con lo recaudado por los títulos que vencieron en su portafolio. Ahora, la gran pregunta es si la Fed empezará a comprar deuda del Tesoro otra vez y más agresivamente para entregarle a la economía estadounidense una nueva inyección de liquidez. The Wall Street Journal dijo el martes que más funcionarios de alto rango de la Fed de lo que se pensaba previamente manifestaron preocupación u objeciones en la reunión del 10 de agosto al movimiento relativamente modesto para usar vencimientos de deuda hipotecaria en la compra de bonos.
Agencia Reuters

