26 de agosto 2010 - 00:00

Banqueros centrales, en retiro espiritual

Ben Bernanke
Ben Bernanke
Washington - Los jefes de los principales bancos centrales del mundo enfrentarán un panorama económico desmejorado cuando se reúnan a partir de mañana en Jackson Hole, Estados Unidos, en medio de discusiones sobre qué otras medidas tomar para evitar una nueva recesión. El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, seguramente ofrezca su visión sobre las inciertas perspectivas de la primera economía mundial, pero no entregaría muchas pistas sobre si el banco central norteamericano inyectará más dinero para mantener la recuperación. Los temores de una recaída en recesión se reanimaron ayer con las nuevas cifras que mostraron que las ventas de casas nuevas se derrumbaron en julio y también por la publicación de un alza mucho menor que la esperada en los pedidos de bienes duraderos.

El discurso de Bernanke mañana será la piedra angular de la conferencia de tres días, que tiene como tema los desafíos de la próxima década. Su audiencia estará atenta a pistas sobre el apoyo de corto plazo para la economía.

Los jefes de otros bancos centrales llegarán al lugar del encuentro, en el pintoresco valle de Jackson Hole, también con preocupaciones a cuestas. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, enfrenta su propio desafío de una recuperación a dos velocidades dentro de la zona euro. Aunque la economía allí se fortaleció a nivel general gracias al fuerte crecimiento de Alemania, el BCE estaría dispuesto a seguir entregando a los bancos fondos ilimitados a una tasa fija para ayudar a las entidades y gobiernos de la periferia europea.

Funcionarios del Banco de Inglaterra y del Banco de Japón llegarán probablemente dispuestos a discutir cómo podrían inyectar más dinero a sus economías para estimular el crecimiento, un último recurso cuando las tasas de interés de referencia están cercanas a cero. «No es sólo que Estados Unidos se estancó en junio y julio, es la economía mundial que chocó con una muralla en los meses de verano (boreal)», dijo Ellen Zentner, economista para Estados Unidos del Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ en Nueva York.

El probable ánimo de preocupación entre los jefes de los bancos centrales que viajan a los bosques de Wyoming contrasta con el optimismo de hace un año, cuando el debate en Jackson Hole se centró en los modos en los que las economías retirarían el apoyo de emergencia cuando salieran de la recesión. Las discusiones les darán a los gobernadores de los bancos la posibilidad de discutir largamente los grandes desafíos del momento.

El presidente del Banco de la Fed de Chicago, Charles Evans, dijo el martes que los riesgos de una nueva recesión han aumentado en los últimos seis meses. Aunque agregó que no creía que fuera el escenario más probable, señaló que el alto desempleo y el fracturado sector de bienes raíces harían que la recuperación fuera frágil.

La Fed dijo el 10 de agosto que compraría deuda del Tesoro con lo recaudado por los títulos que vencieron en su portafolio. Ahora, la gran pregunta es si la Fed empezará a comprar deuda del Tesoro otra vez y más agresivamente para entregarle a la economía estadounidense una nueva inyección de liquidez. The Wall Street Journal dijo el martes que más funcionarios de alto rango de la Fed de lo que se pensaba previamente manifestaron preocupación u objeciones en la reunión del 10 de agosto al movimiento relativamente modesto para usar vencimientos de deuda hipotecaria en la compra de bonos.

Agencia Reuters