La cúpula de la CGT eludió ayer un reclamo de Luis Barrionuevo para anticipar un paro nacional acoplado a la marcha del 7 de marzo al Ministerio de la Producción. Fue durante un almuerzo que compartieron miembros del actual Consejo Directivo de la organización contra exlíderes como Barrionuevo y Hugo Moyano. A su término, el miembro del triunvirato de conducción Juan Carlos Schmid dio por hecho que el día de la protesta se dará a conocer la fecha de un eventual paro nacional, algo que sus pares pusieron en duda.
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El encuentro de ayer en la sede de Azopardo había cobrado expectativa a partir de la amenaza de Pablo Moyano, hijo mayor de Hugo y secretario gremial de la CGT, de abandonar la central obrera luego de la movilización por desacuerdos con el manejo de los ordenamientos internos. La ausencia del metalúrgico Antonio Caló y del dirigente Francisco "Barba" Gutiérrez, rival de Moyano en ese rubro y desde hace años, apaciguó los ánimos y derivó la conversación hacia la protesta del martes que viene.
En ese punto Barrionuevo se erigió como portavoz del sector más confrontativo. Luego de haber sido virtual aliado de Macri durante la campaña el gastronómico pidió ayer reconvertir la marcha y el cese de actividades previsto para el 7 a partir del mediodía (una fórmula para no hablar de huelga pero facilitar de todos modos el traslado de los manifestantes) en un paro efectivo de actividades. Entre los comensales juzgaron que esa decisión implicaba adelantar una crisis con el Gobierno y eligieron mantener el esquema que había anticipado este diario, con el cese que operará como paro virtual en gremios industriales, sobre todo, y algunos de servicios que sufren con más fuerza la crisis.
"Seguramente en el marco de la movilización del 7 de marzo vamos a anunciar alguna medida de fuerza y yo estoy seguro que va a ser un paro de 24 horas, que obviamente estará en el transcurso del mes de marzo", afirmó Schmid. Por su parte, el secretario adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez, dio a entender que a partir de la marcha habrá una conflictividad en ascenso si el Gobierno no modifica su política económica.
Hoy la central obrera recibirá a dirigentes de los movimientos sociales que participarán de la protesta y con los que el triunvirato negocia desde el año pasado. El encuentro es parte de una agenda que la semana pasada giró en torno de partidos de oposición.
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