Basile en su telaraña

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La derrota ante San Lorenzo pegó muy fuerte y Alfio Basile no parece recuperado. El técnico está pensando en «dar un paso al costado» y los rumores hablan que podría ser este fin de semana, si el sábado el equipo no le gana con una actuación convincente a Independiente.

Ayer reunió a todo el plantel y les dijo que no «había titulares inamovibles» y en la práctica de fútbol dejó afuera de ellos al paraguayo Julio César Cáceres, poniendo en su lugar a Gabriel Paletta. El defensor paraguayo será el primero que se vaya del club a fin de año, aunque un grupo de dirigentes quiere que se haga «una depuración a fondo», teniendo en cuenta que Boca no jugará la Copa Libertadores.

En los pasillos de Boca se cuenta que la relación entre Basile y Carlos Bianchi no sería de las mejores, porque el «Coco» está acostumbrado a decidir el solo la conformación del plantel y con el «Virrey» no se ponen de acuerdo en la necesidad de refuerzos y los puestos a reforzar.

Basile les había avisado que no vendieran a Rodrigo Palacio, porque en el plantel no había un jugador que se entendiera con Palermo y no le hicieron caso. Lo cierto es que al técnico no le cayó nada bien que en medio de una crisis Carlos Bianchi se vaya a Sudáfrica a transmitir el sorteo por Direct TV, sin haber decidido todavía el lugar de la pretemporada y los refuerzos.

Esto se suma a la lucha política que en el seno de la Comisión Directiva se está librando, donde el presidente Jorge Amor Ameal está siendo jaqueado, por un lado, por el grupo que lidera Juan Carlos Crespi y, por otro lado, por los macristas. El propio jefe de Gobierno de la Ciudad dijo que «no entiende cuál es la función de Bianchi».

Con este panorama Basile está enganchado en su propia telaraña y Riquelme se dio cuenta del momento, por eso pidió jugar para poder ayudar a su técnico preferido.

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