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Baudizzone y Lestard: renovación de lo urbano
Proyecto para Puerto Madero del estudio Baudizzone y Lestard.
Graduados en la Universidad de Buenos Aires, donde ejercen como docentes titulares desde 1984, Baudizzone (Buenos Aires, 1943) y Lestard (Tucumán, 1942), conforman un estudio que data de 1964 y del que participaron otros arquitectos en distintos períodos. En la vasta obra del reconocido estudio se destacan en los últimos años importantes diseños urbanos.
«Creo que nunca hicimos tantos proyectos como en estos cinco años, porque hemos hecho Vicente López, el Puerto de Ferrys y de Cruceros, la Dársena Sur, hemos retomado y reestructurado por completo Santa María, en la Costanera Sur, además proyectamos el conjunto de Los Cerrillos en Santiago de Chile», señaló Baudizzone, en una entrevista de Tomás Dagnino, en ocasión de la muestra que presentó el estudio en Centro Cultural Recoleta en 2007.
En el complejo urbano de Santa María del Plata -oficinas, viviendas y equipamien-to-, ubicado en la ex ciudad deportiva de Boca Juniors, entre Puerto Madero y el Río, formularon grandes espacios públicos que promovieron una fuerte singularidad en la implantación.
Olivos
El proyecto del Puerto de Olivos se propuso facilitar el acceso a la costa integrándola a la trama urbana y proporcionar un lugar de esparcimiento para los vecinos del barrio. Entre los últimos trabajos, en la autopista Richieri, camino a Ezeiza, el proyecto de Ciudad Aerolíneas Argentinas responde al objetivo de la compañía aérea de trasladar a una sede, sus oficinas, depósitos y escuela de capacitación.
Dada la complejidad del conjunto, se plantearon la idea de «ciudad». Una malla de tejido de acero inoxidable unifica el conjunto de los distintos volúmenes a manera de «piel», y lo convierte en un ícono del paisaje. Por su parte, el edificio principal que se inclina sobre la autopista alude a las ideas de vuelo y despegue. La maqueta fue expuesta en la XI Bienal de Arquitectura del CAYC.
Sería lamentable si con la nacionalización de la compañía este magnífico proyecto no se hiciera realidad. El complejo del Hotel Casino y Centro de Convenciones de Rosario, donde se organizan eventos de importancia local e internacional, enfatiza el entorno de la ciudad caracterizada por su rica actividad cultural. Las formas singulares del edificio de carácter rocoso lo convierten en un hito urbano que por la noche se destaca por las formas y la iluminación.
Otro auténtico landmark es el Hotel Casino Carrasco de la ciudad de Montevideo, construido en 1922. Baudizzone y Lestard realizaron la remodelación completa para el hotel cinco estrellas de una cadena internacional con la más adelantada tecnología -nuevas carpinterías de aluminio, aleros de hormigón apoyados en cristales- y todas las instalaciones de su interior, pero conservando el diseño Beaux Arts del edificio histórico.
El hotel tiene ciento veinte habitaciones, incluidas suites presidenciales, restaurant principal, salones privados, un centro de convenciones con seis salones, un Health club con piscina cubierta y gimnasio y el Business Center. Planteado a partir del desarrollo de un prototipo de viviendas en dúplex, Hollywood 1 son cincuenta y cuatro unidades de gran calidad espacial. Nueve niveles conforman el cuerpo de la torre y en cada planta se destacan livings de doble altura, orientadas hacia excelentes vistas.
En el exterior, se distingue la torre de hormigón a la vista, la fachada muy abierta, y en la planta baja, una gran marquesina que corona un hall de doble altura transparente. En Hollywood 2 -una torre entre medianeras-, el núcleo central del edificio incluye las circulaciones, los servicios, y dos pantallas laterales de hormigón con ventanas horizontales corridas dispuestas como una grilla continua.
Fachada
Las otras dos fachadas, a la calle y el contrafrente, grandes terrazas y paños vidriados, tienen vistas al centro de la ciudad. Una gran marquesina enfatiza el ingreso a la planta baja vidriada, cuyo terreno ha sido tratado como un gran jardín. El gran conjunto de viviendas JAI está ubicado en el Club Hacoaj, donde la autopista llega al Delta del Tigre. Ubicado en el límite urbano y como fin de un paisaje, el diseño propuso minimizar ese impacto.
El conjunto comprende tres torres articuladas, con una disposición en «abanico» que potencia el sentido de esquina. El ingreso a través de un pórtico conduce a un atrio que conecta con todos los accesos -peatonal y de vehículos- y, a la vez, con el hall que distribuye a los sectores de las tres torres. Los veintiún pisos de vivienda se elevan sobre un tercer nivel, planificado como una planta de transición con espacios de servicios complementarios: salones, vestuarios, saunas y pileta de natación.
En un predio de dos hectáreas cercano a la Autopista Acceso Norte, Baudizzone y Lestard diseñaron El Talar de Martínez, que implicó una investigación sobre la tipología de viviendas de acuerdo con el modelo de condominios. Los departamentos de variada superficie están vinculados con diferentes subgrupos con los que comparten accesos principales y equipamientos comunes. La escala del conjunto posibilita recuperar el carácter de «casas» para cada unidad, las que poseen terrazas con parrillas o jardines privados en el caso de las unidades de planta baja.
«Buscamos una solución para cada caso. Hay una búsqueda específica a partir de un corazón arquitectónico, un nudo o núcleo, que tiene que ver con el rol más integral del arquitecto como parte de la sociedad contemporánea», sostienen y ejemplifican en sus obras. Sus diseños fueron expuestos en las bienales de arquitectura de San Pablo y Venecia. Han sido, además, reconocidos por sus pares en otros países donde reiteradamente fueron invitados como jurados de concursos.


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