Otra de las novedades es que el BCRA capitalizará un monto de las utilidades del año pasado mayor que lo previsto: finalmente serán unos $ 3.000 millones. La situación planteada es la siguiente: las ganancias de 2009 ascendieron a $ 23.500 millones. De ese total, se transfirieron $ 4.500 millones (una parte en febrero y otra parte en julio). Quedan, por lo tanto, unos $ 19.000 millones. Como serán capitalizados $ 3.000 millones, lo que el Central debe enviar al Tesoro en lo que resta del año llega a $ 16.000 millones (la cifra final sería levemente inferior).
Esta transferencia se dividiría en el último cuatrimestre del año, a razón de unos $ 4.000 millones por mes a partir de setiembre. Pero, mientras tanto, el Central gana tiempo para ir acomodando el crecimiento de la cantidad de dinero a lo comprometido en el Programa Monetario.
La decisión de no transferir utilidades durante este mes se suma a otras medidas definidas para controlar el crecimiento de la cantidad de dinero:
Con estas medidas, a las que se suma la decisión de no transferir utilidades, se estima que el cumplimiento de la meta de crecimiento del M2 (circulante más depósitos a la vista) prevista para setiembre será más factible de cumplir.

