31 de marzo 2009 - 00:00

Billy Cobham: “Antes que un baterista, soy un músico”

Billy Cobham: «Compuse la música para mi banda pensando en cada uno de los músicos. Si cambiara, no podría tocarse de la misma manera».
Billy Cobham: «Compuse la música para mi banda pensando en cada uno de los músicos. Si cambiara, no podría tocarse de la misma manera».
 Billy Cobham nació hace 66 años en Panamá, se mudó siendo muy pequeño a los Estados Unidos y vive desde hace 30 años en Europa. Baterista de enorme capacidad técnica, ha tocado con una lista larga de artistas como Horace Silver y Miles Davis, pasando -entre muchos otros- por Greatful Dead, Roberta Flack, George Benson, Peter Gabriel o John McLaughlin. Es cocreador de la mítica Mahavishnu Orchestra. Su presente lo muestra al frente de una banda que comparte con Jean-Marie Ecay en guitarra, Fifi Chayeb en contrabajo, Christophe Cravero en teclados y violín y Marco Lobo en percusión. Con ellos vendrá nuevamente a la Argentina -en medio de una gira sudamericana que lo llevará también a Uruguay y Chile- para hacer un único concierto en el Gran Rex el miércoles 15 de abril. Dialogamos con él.
Periodista: Suele asociarse su nombre con la fusión del rock con el jazz hace ya largo tiempo. En su criterio, ¿qué queda de aquella fusión en su música actual?
Billy Cobham: Nunca he sido un teórico de la música y si en algo tuve que ver con creaciones en algún momento ha sido más allá de mi voluntad. Yo simplemente me limito a tocar mi música y a tratar de disfrutar cada día con eso.
P: Por lo tanto, también le costaría definir su música del presente.
B.C.: Es sencillamente la música de mi vida. Yo muestro mis experiencias a través de mi música. Y soy el hombre más feliz cuando puedo compartir esa música con mis compañeros y con el público.
P: ¿Cuán importante ha sido en su vida artística, el hecho de haberse relacionado con músicas y músicos de América Latina?
B.C.: Todas esas experiencias contribuyeron a forjar mi personalidad musical y se reflejan en lo que hago.
P.: Habitualmente se considera a los bateristas como meros acompañantes. ¿Ha sentido alguna vez problemas por el hecho de convertirse en líder desde un instrumento como la batería?
B.C.: No, porque desde muy temprano en mi vida descubrí que esa era una dificultad con la que tendría que lidiar como artista y como músico. De modo que siempre intenté aprender de mis errores. Creo que he pasado la prueba de fuego. De todos modos, yo no me siento como un baterista, y ni siquiera como un «jazzman». Me siento un músico, y desde ese lugar todo se hace más fácil.
P: ¿Qué puede decir de su actual Billy Cobham Band?
B.C.: Es una extensión musical de mí mismo La música que nos escuchará tocar fue creada por mí, pensada en cada individuo y en cada personalidad de las que están conmigo sobre el escenario. Está claro que si cualquiera de mis compañeros cambiara, la misma música no sería la misma tocada por otra persona. Y esto es porque este grupo de músicos tiene una identificación muy fuerte con lo que yo hago.
P.: Cuesta saber cuál es en definitiva su residencia porque tiene una de sus bases en Nueva York pero también ha pasado por muchas ciudades europeas. ¿Qué lo llevó a una vida tan transhumante?
B.C.: Ahora vivo en Berna, Suiza. Y llevo viviendo en ese país por aproximadamente 30 años, aunque no siempre en la misma ciudad. Por supuesto, tengo familia en Nueva York, que en verdad fue mi última residencia fija en los Estados Unidos. Pero a un músico como yo que está permanentemente trabajando en distintos lugares, puede encontrarlo a lo largo del año en Moscú, Karaganda, Kazahkstan o la ciudad de Panamá. Es la vida normal de quienes hacemos este trabajo.
P.: ¿Cuándo estuvo por última vez en Argentina?
B.C.: La última vez fue por una invitación del nieto de Astor Piazzolla, el baterista Daniel «Pipi» Piazzolla. Eso habrá sido unos 8 ó 9 años atrás. Fue lindo escucharlo a él y a su banda en Buenos Aires. Y me encantaría que estuviera en esta época por ahí para poder reencontrarlo.
Entrevista Ricardo Salton

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