28 de diciembre 2010 - 00:00

Bolivia: transporte se encarece hasta 100% y crecen las protestas

Violencia durante protestas frente al Palacio de Gobierno; largas filas de autos en las estaciones de servicio, y soldados habilitando camiones militares para paliar los efectos de una huelga de transportistas: imágenes de La Paz, convulsionada por el aumento de la nafta decretado por Evo Morales.
Violencia durante protestas frente al Palacio de Gobierno; largas filas de autos en las estaciones de servicio, y soldados habilitando camiones militares para paliar los efectos de una huelga de transportistas: imágenes de La Paz, convulsionada por el aumento de la nafta decretado por Evo Morales.
La Paz - El presidente de Bolivia, Evo Morales, chocó ayer con el descontento unánime de sectores sindicales y empresariales, a raíz del aumento de hasta un 82% en los combustibles dispuesto el fin de semana. La reacción podría extenderse a otros sectores considerados hasta ahora afines al Gobierno, dado que la medida ya rebotó en ciertos precios, como evidencia el aumento de hecho de tarifas de transporte urbano de hasta el 100%.

Los sindicatos de choferes de Bolivia, en línea con los empresarios del sistema de transportes del país, habían convocado a una huelga por tiempo indeterminado que tuvo acatamiento parcial en su primer día y que demostró bajo impacto en el resto de la actividad. La medida de fuerza alentada por los empresarios, muchas veces choferes de sus propias unidades, procura forzar un aumento de las tarifas con el fin de neutralizar la suba del gasoil y las naftas.

Si bien en la primera mitad del día hubo problemas con el transporte en varias ciudades, en la práctica la huelga no paralizó al resto de la economía. No obstante, el máximo dirigente de la Confederación de Choferes de Bolivia, Franklin Durán, dijo que otros sectores «se sumarán (a la huelga indefinida) para hacer retroceder» a Morales.

El paro se sintió en mayor medida en ciudades sureñas como Tarija y Sucre, mientras que en Cochabamba, La Paz y Santa Cruz, las más grandes del país, hubo choferes que fijaron arbitrariamente nuevas tarifas de transporte.

Para paliar los efectos del paro, el Ejército habilitó entre La Paz y la populosa ciudad vecina El Alto un servicio gratuito de camiones militares, mientras que la Fuerza Aérea habilitó vuelos de bajo costo como alternativa a los micros.

En Santa Cruz (este del país), los dirigentes de los choferes anunciaron que aplicarán un incremento de más del 50% en los pasajes y que levantarán el paro.

Evaluación

El vocero presidencial Iván Canelas evaluó: «Establecimos que el transporte publico está trabajando casi normalmente en la mayor parte de las ciudades». Canelas lamentó que los choferes de La Paz «abusaran» con nuevas tarifas de hasta un 100% más, contrariamente a la «racionalidad» mostrada en Santa Cruz.

Mediante el «gasolinazo», como han llamado al decreto los medios de comunicación, los empresarios, la oposición y los sindicatos, el Gobierno impuso nuevos precios para nueve tipos de combustibles, entre ellos la nafta, su versión premium y el diésel, los tres de consumo masivo. El costo del litro de nafta subió de u$s 0,53 a u$s 0,91 (72%), el de la premium de u$s 0,68 a u$s 1 (57%), y el del diésel de u$s 0,52 a 0,96 (82%).

Los precios estuvieron congelados durante siete años. El barril de petróleo costaba hasta ayer en Bolivia u$s 27, cuando en el mercado externo alcanzaba los u$s 90.

El ministro de Economía y Finanzas, Luis Arce, explicó ayer que el costo de los carburantes comenzará a fluctuar según los precios internacionales. El Gobierno justificó el aumento como una forma de proteger la economía nacional del contrabando en este sector, especialmente desde países vecinos. Para mantener los precios bajos de las naftas, el Estado boliviano aplicó este año un subsidio de u$s 380 millones.

Oposición

El decreto fue firmado el domingo por el vicepresidente del país, Álvaro García Linera, en ausencia de Morales, quien se encontraba en Venezuela entregando ayuda humanitaria para los damnificados por las inundaciones en ese país.

Tras reunirse ayer a primera hora con el alto mando de las Fuerzas Armadas, Morales recibió a líderes de sindicatos campesinos afines, en un encuentro al que también estaba convocada la Central Obrera Boliviana (COB), cuyos dirigentes, pese a ser también cercanos al Gobierno, no asistieron. El Gobierno debe «derogar ese maldito decreto criminal que va directo a matar de hambre a quienes no tienen fuentes de trabajo», dijo el minero Pedro Montes, dirigente de la COB. Por su lado, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) afirmó que el aumento es «inoportuno» para la economía.

La economía boliviana crecerá este año menos del 4%, por debajo de la expectativa oficial del 4,5%, a causa de una sequía que afectó al agro y a un paro del sector minero.

Como contracara, las cuentas fiscales exhiben un superávit del 1,5%, revirtiendo el déficit del 4,5% previsto por el Gobierno, pronóstico elaborado sobre la base de un precio del petróleo a u$s 61, muy inferior al real.

Agencias AFP, EFE y Reuters

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