21 de agosto 2014 - 00:00

Brasil: Silva se alía con un promercado

Brasilia - La dirigente ambientalista Marina Silva, candidata presidencial por el Partido Socialista Brasileño, aceptó como compañero de fórmula al diputado Beto Albuquerque, vinculado al agronegocio, informó ayer la cadena Globo, una semana después del fallecimiento del excandidato Eduardo Campos en un accidente aéreo.

Según el diario Valor Económico, Silva se mostró bastante "pragmática" en las negociaciones con el PSB cuando surgió el nombre de Albuquerque, un congresista "que tiene conocidos lazos con el agronegocio". Con la fórmula, que fue confirmada anoche, la agrupación busca despejar las dudas que surgieron desde los sectores empresariales ante la postulación de Silva, una ambientalista que en el pasado ha propuesto drásticos sacrificios para favorecer la reducción del dióxido de carbono y el fin de la deforestación del Amazonas.

De esa forma concluyeron las intensas negociaciones iniciadas el miércoles pasado pocas horas después de que se estrallara el avión Cesna que trasladaba a Campos, cuatro colaboradores y dos tripulantes, todos fallecidos.

"Silva dejó señales claras de que aceptará como compañero a Albuquerque, es un viejo afiliado al Partido Socialista de buen diálogo con Marina, esto parece ser definitivo, pero hay que esperar el anuncio oficial", comentó ayer un analista de radio CBN.

Las negociaciones concluyeron en la noche del martes, cuando algunos emisarios del Partido Socialista transmitieron el nombre de Beto Albuquerque a Marina Silva, quien se encontraba en Brasilia para participar en una misa en memoria de Campos. "Quiero que sepan que no dejaremos por la mitad el proyecto que Eduardo comenzó, nosotros asumimos el compromiso de concluir este proyecto junto a Marina", destacó el congresista Albuquerque.

"Vamos a dar continuidad al trabajo revolucionario que dejó Eduardo y sirve como base para Marina y por supuesto para mí también, tengan por seguro que la muerte de Eduardo no ha sido en vano", remarcó Albuquerque.

Marina Silva, que era candidata a vicepresidenta, asumió el lugar de su compañero de fórmula Campos y cuenta con el 21% de las intenciones de voto para los comicios del 5 de octubre según una encuesta publicada por la consultora Datafolha. De acuerdo con ese sondeo, el primer lugar es de Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), con el 36%, mientras el tercer puesto, con el 20%, corresponde al senador Aécio Neves, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB). Para el balotaje, estipulado para el 3 noviembre, Silva ganaría la Presidencia con un 47%.

Al respecto, el PSDB, el mayor partido opositor del país, respaldaría formalmente a Silva en una eventual segunda vuelta si su propio candidato no pasa al balotaje. La alianza reduciría las posibilidades de que Rousseff logre un segundo mandato al juntar a grupos grandes y dispares de votantes que piden un cambio tras más de una década de Gobierno del PT. Las elecciones son seguidas de cerca por inversores que también esperan un cambio en el Gobierno tras casi cuatro años de estancamiento del crecimiento económico e intervención estatal en la economía durante la administración de izquierda de Rousseff.

Agencias ANSA y Brasil247, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario