14 de diciembre 2012 - 00:00

Brusco rebaje de ritmo

Brusco rebaje de ritmo
La cuarta rueda semanal trajo consigo un abrupto cambio de clima, en el recinto local, que en esta ocasión no pudo evadirse de la debilidad que imperó en el concierto global. Solamente pudiendo aminorar los efectos sobre precios que quedaron -prácticamente- en la neutralidad. En el exterior, tras utilizar otras motivaciones, parecieron acordarse de lo de que el trillado asunto del «abismo fiscal» -Estados Unidos- seguía con plena vigencia. Sin conseguir adhesiones los dichos últimos de la Fed -recomprando bonos-, el andar del Dow Jones se fue deslizando hasta quedar en zona baja de más del 0,5%. Todos los europeos tomaron hacia el mismo signo, inclusive Shanghái en la previa con el 1%, que el Bovespa lo disminuyó a un grave 0,3%.

Lo cierto es que el contexto no colaboraba para el desarrollo de Buenos Aires, faltando en la ocasión la tracción propia que se había visto en nuestro recinto, en ruedas previas. El Merval tuvo un vuelo corto, hasta un máximo de 2.625 puntos, que no se pudo aguantar y para retornar a la base de donde hubo partido 2.610 unidades, un margen desechable del 0,03% negativo y con los demás índices en similar posición. El dato altisonante provino de un total de papeles en alza con 51 integrantes, por solamente 29 en retroceso (evidencia de buen comportamiento, en plazas de menor liquidez). En líderes hubo signos mixtos, pero los rectores del ponderado actuando con mala tensión. Sin embargo, por encima de todo otro instrumento de medición, la nota provino de un fuerte descenso del ritmo de negocios. Solamente $ 36 millones se reunieron, que si habla de una falencia en impulsos de demanda, también denota que la oferta se resistió a entregar posiciones (y actuando en dirección a proteger los «pisos» de cotizaciones antes alcanzados). Panorama que fue totalmente distinto a lo previo, con final abierto para el remate de hoy. La Bolsa, aguantando.

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