29 de septiembre 2016 - 00:00

Cadáveres eviscerados para sacar la droga

La "banda de los peruanos" comenzó su reinado en 1997. Marco Antonio Estrada González, alias "Marcos", y los hermanos Alonzo Rutilio y Esidio Teobaldo Ramos Mariños, "Ruti" y "Meteoro", "desbancaron" al viejo líder narco del barrio, Julio Chamorro Revollar, asesinado en una cancha de tierra de la villa. El trío controló el "negocio" hasta que en 2001 fueron detenidos, acusados de integrar una asociación ilícita dedicada a la venta de drogas. "Marcos" y "Meteoro" salieron en 2004, y el primero, aprovechando que "Ruti" seguía en la cárcel, copó la 1-11-14; "Meteoro" debió "mudarse" a la Villa 31, de Retiro.

La investigación de los fiscales Cuñarro y Rívolo sobre las actividades de esta banda, puso al descubierto no solamente el funcionamiento de esta red de traficantes que operaba en el Bajo Flores, sino también la complicidad policial para proteger las actividades ilícitas perpetradas por estos carteles. "Comenzamos a reconstruir la historia a partir de los casos de cadáveres que aparecían eviscerados en containers y eran considerados NN porque nadie los reclamaba; así logramos establecer que se trataba de mulas que ingresaban al país con cocaína en su aparato digestivo provenientes del Perú, a las que para extraerles la droga del cuerpo se los destripaba vivos", recordó la magistrada.

"Después de años de trabajo incansable por fin deberá comparecer para ser juzgado por varios crímenes, muchas vidas se perdieron. Pero aquella investigación, no sólo desnudó el narcotráfico en su expresión más cruda y brutal, sino también los nichos de corrupción policial que lo amparaban", finalizó Cuñarro.

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