31 de mayo 2012 - 15:50

Caló irá contra Moyano; resta definir si solo o en triunvirato

La postulación del metalúrgico Antonio Caló para disputarle a Hugo Moyano la jefatura de la CGT avanzó ayer un casillero. Los rivales del camionero coincidieron en que el líder de la UOM será su referente para una próxima conducción de la central obrera, aunque todavía no definieron si lo será en soledad o como parte de un triunvirato con miembros de los principales sectores de la oposición. De todos modos, la rivalidad difícilmente será dirimida en el congreso convocado para el 12 de julio en Ferro: los opositores están más cerca de llamar a una cumbre propia y no confrontar.

En lo formal, la reunión de ayer de los «gordos» y los «independientes» en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) sirvió para ratificar la voluntad de los presentes de impugnar los pasos administrativos que dio Moyano y que desembocaron en el llamado al congreso. Ambos sectores prometieron llevar sus objeciones al Ministerio de Trabajo a más tardar la semana que viene. Pero otros asistentes, como el taxista Omar Viviani -exaliado de Moyano-, avisó que no tomará parte de la maniobra por haber sido parte de la estructura administrativa del camionero hasta hace pocas semanas.

Luego de no menos de tres encuentros consecutivos de la oposición en la CGT, ayer tampoco surgió una proclamación en torno de Caló. Pero en esta ocasión no se escucharon objeciones puntuales como sí había ocurrido en las anteriores veces, a cargo del gastronómico Luis Barrionuevo y, en menor medida, del «gordo» Oscar Lescano (Luz y Fuerza). Ambos pregonaban la alternativa de un triunvirato y sugerían que no había lugar para el metalúrgico en ese esquema.

Puerta abierta

Ayer fue distinto: Lescano se inclinó a favor de impulsar a Caló y dejó abierta la puerta para incorporarlo a un esquema de conducción tripartita, de modo de no empujar la salida de la entente opositora de Barrionuevo, que ayer no participó por estar abocado a la paritaria de su gremio. Antes del encuentro, Caló dijo suponer que sus pares lo ungirían candidato. Durante la reunión lo planteó así: «Si quieren, voy. Si no quieren, no».

Estuvieron en UPCN el dueño de casa, Andrés Rodríguez, y su colega de los «independientes» José Luis Lingeri (Obras Sanitarias). El tercer integrante de ese grupo, Gerardo Martínez, estuvo ausente con aviso por su participación en la cumbre de Ginebra de la OIT, pero envió a un subalterno en su lugar. Por los «gordos» asistieron Armando Cavalieri (Comercio), Carlos West Ocampo (Sanidad) y Lescano. También, los hasta hace pocas semanas aliados de Moyano, como Viviani, Omar Maturano (maquinistas de La Fraternidad) y Horacio Ghilini (docentes privados). Del sector de Barrionuevo estuvo Carlos Acuña (estacioneros), y el jefe de los mecánicos del SMATA, Ricardo Pignanelli, mandó a su segundo.

Para la semana próxima resolvieron convocar a un nuevo encuentro en el que analizarán la marcha de la impugnación. Parte de las expectativas sobre esa presentación la levantó la viceministra de Trabajo, Noemí Rial, cuando durante el fin de semana prometió analizar la impugnación en caso de estar «fundada» y dijo que, de tener base cierta, la cartera podría suspender el congreso. Se trata de la aspiración de los opositores para evitar una confrontación directa con Moyano.

El camionero, por su parte, volvió a la carga ayer contra el Gobierno. Admitió por radio que la relación «se quebró» cuando, a su juicio, el Estado optó por desoír los reclamos de fondos para las obras sociales. También atribuyó la fractura a un supuesto enojo de Cristina de Kirchner respecto de su deseo de que un trabajador ocupara la Casa Rosada.

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