Campaña bajo el agua: rinde y calidad, en juego

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En la zona núcleo las lluvias superaron los pronósticos y miles de hectáreas están inundadas. Si se repiten las precipitaciones habrá fuertes pérdidas.

El temporal del último fin de semana junto a las precipitaciones que continuaron durante gran parte del día de ayer, complicaron aún más la situación de la campaña 2016/17 de soja y maíz.

En cuanto al posible nivel de afectación en rindes y calidad del grano, esto dependerá de en cuánto tiempo pueda retomarse las labores de cosecha. Con tiempo seco y ventoso podría ser en 4 o 5 días más, pero los caminos rurales de la región en este momento están muy complicados, lo que dificulta las labores.

"Por ahora los pronósticos señalan que el frente se está retirando. El buen tiempo se extendería hasta el viernes o sábado próximos. Lo que pueda suceder con las precipitaciones en los días siguientes será muy importante para la región núcleo. Pero para tener mayores certezas sobre lo que pueda pasar el próximo fin de semana con el clima habrá que esperar unos días", detallaron en un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

Por el momento la cosecha de la oleaginosa viene retrasada 20 puntos respecto al promedio histórico para esta fecha del año, lo que significa que faltan por recolectarse alrededor de 4,5 millones de hectáreas de las cuales, poco más del 60% son de segunda y casi el 100% de soja de segunda.

La BCR también detalla que Junín fue la localidad que registró el mayor acumulado en este fin de semana con 230 mm. El temporal también afectó a las localidades de Chacabuco con 170 mm y Rojas con 148 mm. En el oeste bonaerense General Pinto registró 140 mm y Lincoln 116 mm. En Santa Fe, las localidades del sur fueron las más afectadas: Irigoyen recibió 146 mm; Chovet, Godeken y Labordeboy entre 130 y 140 mm.

Por supuesto que no sólo la campaña agrícola está sufriendo por el exceso de precipitaciones en este comienzo de otoño. Gran parte de la producción hortícola de la provincia de Buenos Aires también fue afectada e incluso algunos precios, como el de la papa, se dispararon en el Mercado Central.

Un capítulo aparte se merece la lechería, en la zona de General Villegas continúan cerrando establecimientos que, producto de la baja rentabilidad y las pérdidas producidas se les hace inviable continuar trabajando.

Por último, ayer el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile y su par bonaerense Leonardo Sarquís se movilizaron a los zonas afectadas donde prometieron ayudas financieras para los afectados.

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