El rabino Sergio Bergman tendrá una limitación religiosa para hacer campaña: por tratarse de un judío «shomer Shabbat» (observante del descanso sabático), no podrá participar de actividades, actos, concentraciones o incluso caminatas que el PRO desarrolle entre el anochecer del viernes y el ocaso del sábado (pero sí de la bicicleteada anti-Filmus, que se hará el domingo próximo).
Desde ya, la inclusión de Bergman como primer candidato a legislador porteño complica los planes de campaña de Mauricio Macri, dispuesto a usar los fines de semana para hacer proselitismo para que no acusen de usar los actos de gestión como elementos de su captura de votos.
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