9 de enero 2015 - 00:00

Capital: voto electrónico, a debate ante Tribunal

Horacio Rodríguez Larreta y Emilio Monzó
Horacio Rodríguez Larreta y Emilio Monzó
 El destino de la boleta única electrónica que Mauricio Macri decidió implementar en las próximas elecciones porteñas comenzará a decidirse el próximo 19 de enero en una audiencia pública en sede del Tribunal Superior de Justicia. El nuevo sistema es rechazado por partidos de la oposición, que sostienen que los candidatos deberían aparecer en la primera pantalla de la terminal de votación, espacio que según la norma está reservado para los partidos.

Éstos entienden que el eventual candidato macrista se vería beneficiado por la instrumentación de la ley de boleta única electrónica porque Horacio Rodríguez Larreta ya se ha instalado como el elegido por gran parte de PRO para suceder al jefe de Gobierno.

Candidatos


Según esta tesis los candidatos que tienen cierto caudal de votos pero una estructura partidaria endeble en la Capital se verían prejudicados.

En Bolívar 1 están expectantes sobre lo que pueda resolver la Corte porteña ya que hasta que la norma no se encuentre firme es inviable abrir la licitación para reunir los recursos y la infrestructura que requiere el nuevo sistema.

Esta semana el director nacional electoral, Alejandro Tulio, volvió a recordar que aquellos distritos que implementarán el voto electrónico deberán contar con los medios adecuados. "En materia electoral está probado que buenos sistemas con operadores inexpertos o malos (o improvisados) aseguran un mal desempeño", expreso el funcionario.

Hasta hace un mes había cierta tranquilidad respecto de este litigio, pero para el macrismo el mapa de relaciones internas del Tribunal ahora es más difuso a partir de que José Osvaldo Casás fue elegido presidente en lugar de Luis Lozano que presidió el Tribunal durante gran parte de la administración del PRO .

El giro en la conduccción del Tribunal, que podría volver a su cauce original en caso de que Casás finalmente decline la presidencia -como ha deslizado-, inquieta a los gerentes judiciales del alcalde (que esta semana recibieron el dato de que Macri seguirá procesado en la causa de las supuestas escuchas ilegales) porque uno de los litigantes contra la norma es el radicalismo porteño, partido con el cual Casás tiene buena sintonía. Cercano a las agrupaciones de esa corriente que animan la política de la Facultad de Derecho, el juez llegó al Tribunal con el guiño de Juan Octavio Gauna.

Incertidumbre


La incertidumbre sobre la conducción de la Corte porteña ha paralizado diversos proyectos, uno de ellos relacionado con el traspaso de la escuela judicial del Consejo de la Magistratura de la Ciudad al Tribunal Superior.

Ese proyecto se votaría en las últimas sesiones legislativas pero quedó en stand-by cuando en el PRO conocieron el dato de que Lozano no presidiría el tribunal.

En la audiencia dispuesta para el día 19 el PRO será representado por el procurador Julio Contegrand, que llevará al tribunal el argumento de que la ley se sancionó para favorecer a los partidos en lugar de candidatos. Es el mismo argumento que con menos tecnicismos defiende el armador Emilio Monzó.

Desde el radicalismo recuerdan que la Constitución de la Ciudad sostiene que se votan "ciudadanos" en lugar de partidos u agrupaciones.

El argumento es entendible para un espacio que tiene una representación mínima, casi inexistente en la Legislatura. Lo mismo sucede con los partidos izquierdistas que irán al Tribunal Superior mediante un recurso formulado por el legislador Alejandro Bodart.

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