Carabajal: “Nunca me pareció justa la palabra ‘folklore’”

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Con disco flamante, grabado en vivo en diciembre pasado en un teatro rosarino, el compositor y cantante santiagueño Peteco Carabajal hará mañana su presentación formal en La Trastienda de Buenos Aires. Pero la música no es su único tema.

Periodista: Ya lo habíamos escuchado cantando a Serrat. Y ahora, en su último disco en vivo, «El viajero», grabó el tango «Volver», un tema de Silvio Rodríguez y «Corazón delator» de Gustavo Cerati. ¿A esta altura, podemos seguir considerándolo un artista de folklore?

Peteco Carabajal: Folklore es un término que nunca me pareció justo. En todo caso, es una palabra que responde a una categoría impuesta por la industria. Respeto el conocimiento que se transmite de padres a hijos y las tradiciones. Pero eso no quiere decir que la categoría me parezca adecuada para mencionar lo que hago. El término folklore no me condiciona, le guardo respeto y trato de hacer honor a los grandes maestros. No se trata solamente de mencionar a Atahualpa Yupanqui sino de respetar también su discurso. Si él estuviera vivo, quizá me discutiría algunas cosas; pero con los 55 años que tengo y la historia que pasé, seguro que me bancaria tener una discusión con él.

P: ¿Y cómo enfrentan los jóvenes esas categorizaciones?

P.C.: Dentro de la música tradicional, veo a los jóvenes desorientados. La industria empuja de una manera que sólo se atiende a sí misma. Para un joven puede ser peligroso. Hace muchos años fuimos con el grupo Los Carabajal a mostrarle al director artístico de una compañía un tema nuevo que para nosotros era nuestra mejor carta, «Mi abuela bailó la zamba». El tipo dijo «qué linda la zambita, pero yo necesito algo más...». En ese momento no terminó de ser claro, pero lo que nos pedía era algo más romántico, que era lo que estaba de moda. Menos mal que no le hicimos caso, porque todos sabíamos que ese tema estaba destinado a tener futuro. Lo que pasa con la industria, o con quienes la manejan, es que no saben. Hace mucho -desde que Hugo Casas dejó de estar en una de las empresas multinacionales- que no hay en la industria gente que sepa y que tenga sensibilidad y los valores necesarios para hacer ese trabajo.

P: ¿Pero no son también muchas veces los artistas quienes buscan un éxito rápido?

P.C.: Si, claro. En la locura actual, veo a artistas que caen en eso, no sé si porque no se dan cuenta o porque no les interesa. Me enoja ese argumento de «a la gente le gusta». Siempre me pregunto qué pasaría si los discos no se vendieran, si todos seguirían grabando. Veo mucha hipocresía y falta de humildad, con frases como «vuelvo al folklore». ¿Adónde estabas? ¿Qué quiere decir volver? Yo escucho en el auto la FM Folklórica y discuto mucho, sin que ellos se enteren, con los conductores o con los músicos, por muchas de las las cosas que se dicen.

P: Parece inevitable que los músicos deban seguir llegando a Buenos Aires para hacer su carrera.

P.C.: Sí, pero no tanto como antes. Hay muchos que están forjando su trabajo desde su lugar, Ahora, en las ciudades importantes hay estudios y posibilidades de grabar, hay buenas condiciones en todas las provincias para hacer un disco o un video. Y también hay mayores posibilidades de trabajar en cada sitio.

P: ¿Sigue componiendo con regularidad?

P.C.: Estoy trabajando poco con la creación; cada vez más espaciado. Ya no me pongo a hacer canciones. Hace unos 15 años, tenía la presión de hacer un disco cada 3 años; hoy manejo otros tiempos.

P: Pero sí actúa mucho por el país.

P.C.: Eso sí, pero además estoy con otras cosas. Sigue en carpeta mi deseo de hacer un disco dedicado al rock argentino. Algunos referentes, como Pappo, ya no están. Por eso, aunque hace mucho que eso me ronda, no quiero esperar mucho más. Estamos grabando una versión del «Martín Fierro», musicalizada por Cuti Carabajal, con el grupo Carabajales. A la vez, estoy escribiendo una novela con la historia de mi familia, y como productor general estoy terminando una película documental que parte de un tributo que le hicimos a mi viejo Carlos y que es en verdad un relato sobre Santiago del Estero. Se llama «La comarca embrujada», la dirige Daniel Miño y esperamos estrenarla en los primeros meses del año que viene. Y además pinto; es algo que hago como hobby desde hace unos diez años, a lo que llegué de modo autodidacta, y que me da mucho gusto hacer.

Entrevista de Ricardo Salton

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