Carlos Álvarez explora sonidos no convencionales

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«Otro jardín». Carlos Álvarez trío. PAI 3191.

Podría suponerse que se trata de una «jam session» porque ése es el espíritu que atraviesa todo este álbum. Pero no estamos aquí frente a una lista de «standards», sino a diez temas originales compuestos por el contrabajista Carlos Álvarez. Tampoco tiene, como tendría una «jam», la amabilidad de entregarnos una audición cómoda. Es que tanto los gestos melódicos iniciales, como -y sobre todo- la manera de ponerlos en acción, están muy lejos de permitir la relajación y la entrega pasiva de los oyentes.

Álvarez nació en España, pero desde muy pequeño vive en la Argentina. Este «Otro jardín» es su cuarto disco personal. Pero tanto en el vivo como en las grabaciones, es protagonista permanente, en grupos distintos y con liderazgos tan diferentes como los de Juan Cruz de Urquiza, Jorge Navarro, Gustavo Bergalli, Eduardo Casalla, Patricio Carpossi, Luis DAgostino, etcétera.

Para esta nueva propuesta, eligió trabajar con una formación austera y sintética de contrabajo, saxos y batería. Así, los roles quedan básicamente repartidos en armonía, melodía y ritmo. Y aunque por su condición de compositor y director le cabe a Álvarez el papel central, escuchando el disco y dado el protagonismo de sus compañeros -sobre todo del gran saxofonista Rodrigo Domínguez, pero también del baterista Hernán Mandelman- se percibe su generosidad y su decisión de poner a la música por sobre cualquier otro asunto.

Es un material para oyentes abiertos a lenguajes menos tradicionales; una búsqueda que parte del hard bop y puede bordear el free jazz, a cargo de un trío de músicos argentinos talentosos a quienes vale la pena atender y a los que puede escucharse en vivo por estos días en distintos clubes de la ciudad.

Ricardo Salton

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