… que la carne vacuna sigue ayudando al Gobierno al mantener sus valores en el mercado de hacienda bastante por debajo de la inflación, y también, por la falta de reacción del mercado internacional que sigue tranquilo. La situación, producto de las heladas y la falta de lluvias, obliga a los productores a seguir vendiendo, aunque sean vacas (las “fábricas” de carne), o novillos livianos faltos de terminación, por falta de pasto; mientras que la expectativa de recuperación en los precios atrasados se sigue “corriendo” hacia la primavera, de la mano de las demoradas lluvias del prometido Niño. Según el especialista Ignacio Iriarte, esto se podría prolongar por algo más de dos meses, llegando a ser récord la cantidad de hacienda ofertada en este lapso. La situación inversa se estaría dando al entrar en la primavera cuando, según el titular de Informe Ganadero, “ se espera una caída en la oferta de 15%-20%, respecto a los niveles actuales”, que coincidiría también con una reacción de la demanda china (y sus precios). Este destino se llevó el 84% de los envíos de carne vacuna argentina en el último ciclo. De acuerdo con Valor Carne, el nivel actual de precios de la hacienda vacuna es similar, en valores reales, a los de finales del año pasado, en tanto que ya cerrado junio, “los avances fueron de 3,8% volviendo a perder contra la inflación”. Por el lado de la agricultura, tampoco el panorama es demasiado alentador. Es que a pesar del voluntarismo de algunos funcionarios que quieren hacer aparecer una voluminosa cosecha de trigo para fin de año, la realidad es que la sequía está haciendo tambalear el final de la siembra, lo que podría obligar a recortar el área ya menguada (según la Bolsa de Rosario, en la zona de influencia puede haber 100.000 hectáreas de trigo menos), y en ningún caso los principales analistas prevén un resultado superior a los 17 millones de toneladas, siempre y cuando llueva regularmente a partir de ahora. De hecho, tras las salvadoras lluvias de fin de mayo, en junio prácticamente no hubo precipitaciones registradles en la zona núcleo. También son complejas las posibilidades de los granos gruesos ya que, además del clima, siguen los problemas para acceder a insumos clave como los fertilizantes, lo que puede impactar negativamente en las decisiones de siembra, en especial del maíz, que es el más voluminoso (y caro). “Nadie va a sembrar si no tiene asegurados los insumos, por lo que podría crecer el área sojera en detrimento del maíz, pues es algo menos exigente”, señaló un operador respecto a la oleaginosa, muy alicaída en las últimas campañas.

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