30 de junio 2010 - 00:00

Celeste y blanca invencible

La Selección en sus distintos enfrentamientos con Alemania. Argentina vistiendo la camiseta alternativa siempre cayó, pero con la celeste y blanca fue invencible.
La Selección en sus distintos enfrentamientos con Alemania. Argentina vistiendo la camiseta alternativa siempre cayó, pero con la celeste y blanca fue invencible.
Pretoria - Los mundiales provocan, entre otras cosas, que cada uno de los partícipes, sean jugadores, técnicos, hinchas, periodistas y, hasta dirigentes, estén pendientes de cada detalle que gira alrededor de la Selección argentina. Algunas veces, esos pequeños elementos terminan transformándose en cábalas; y en algunas ocasiones, hay que rendirse ante aquel refrán de «creer o reventar».

Argentina y Alemania, el próximo sábado 3 a las 16 horas de Ciudad del Cabo (11 de nuestro país), jugarán su sexto partido en el marco de una Copa del Mundo. En los cinco anteriores, se encuentran dos victorias europeas, dos igualdades (una definida a favor de los locales en el Mundial de Alemania 2006) y sólo un triunfo argentino, aquel de la final de México hace (se cumplieron ayer) 24 años.

Esa victoria tiene una particularidad, más allá de tener toda la carga emotiva de ser una final de Mundial, recordada todavía por aquella corrida memorable de Jorge Burruchaga, en ese partido la Selección argentina jugó con la tradicional celeste y blanca, como también lo hizo en el empate de 1966 en Inglaterra. Las veces que no se enfundó con los colores clásicos fue derrota o eliminación, como en la definición de cuartos de Berlín en 2006 desde el punto del penal.

Hay una historia muy curiosa en el primer choque de Argentina-Alemania en mundiales. En Suecia 58, ambas selecciones compartían el Grupo A con Irlanda del Norte y la denominada por aquellos años Checoslovaquia. En el debut de ambos, el árbitro inglés Reginald Laefe percibió que iba a despertar a confusión en la transmisión televisiva (fue la primera Copa del Mundo que se podía ver por TV) la tonalidad de ambas camisetas. Los alemanes mantuvieron la blanca, y los argentinos utilizaron un juego de casacas que había en el estadio del club de la ciudad sede; entonces saltaron a la cancha enfundados con el amarillo del Malmo. Fue victoria teutona por 3 a 1 después que Argentina se había puesto en ventaja por el gol de Orestes Omar Corbata. Más acá en el tiempo, con televisión color, nos encontramos con los choques de Italia 90 y de la edición pasada en Alemania, en ambos hubo camiseta azul para Argentina. Aquellas desconsoladas lágrimas de Diego Maradona y el todavía discutido penal del mexicano Edgardo Codesal por la supuesta falta de Sensini a Voeller significaron la caída en la defensa del título que ostentaba la Selección de Carlos Bilardo. Hace cuatro años, como esta vez, después de México, a la Argentina de Pekerman le tocó enfrentar a los locales. Igualdad uno a uno y derrota en los penales gracias al machete de Jans Lehmann. Otra tristeza con camiseta alternativa.

El 2 de marzo, en Munich, con la clasificación mundialista bajo el brazo, la Selección de Diego Maradona les ganó con justicia a los locales, que tuvieron, la base del equipo que está en competencia mundialista. Dependerá de la reunión técnica, pero extraoficialmente se rumorea que Argentina el sábado jugará con camiseta celeste y blanca, una cuota de mayor garantía entonces.

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