Fin de semana con recortes y viaje a Tucumán. El campo, con y sin protestas, en la previa de su show anual. Cumbre en Madrid con Barack Obama sumó invitados que nadie puede reunir en esa ciudad. Imprescindible festejo de doble Independencia. P. 2
Cumbre. Barack Obama aterrizó en Madrid para una cumbre en la que no escatimó saludos (su trabajo oficial hoy). Pedro Sanchez y Ramón Puerta en la lista.
Mauricio Macri (también sus ministros) pasó el fin de semana calculando el impacto que tendrá el decreto que se publicará hoy en el Boletín Oficial por el que recorta cargos, congela ingresos de personal, frena viajes al exterior, recorta viáticos, todo con una idea de mostrar austeridad. Ese debe ser el efecto inmediato de esa medida más que una baja en el gasto que, según se estima, será de algo más de $ 20.000 millones. Todo el Gobierno abrirá temprano el Boletín Oficial para saber por donde le pasa el bisturí, eje central no solo para conocer el volumen del "sacrificio" que debe hacer cada ministerio, sino también para recorganizarse en el listado de preferidos que queda después de toda poda de este tipo. Ayer Macri voló a Tucumán donde tuvo algunas alegrías en el festejo por el 9 de Julio y se evitó tristezas al enviar a Gabriela Michetti a que atendiera el frente religioso en el complicado tedeum local. Casi un juego de manual que Macri esquivó con destreza, ya que todos los protagonistas del minué política-aborto-Iglesia-Vaticano estaban en la capital provincial al mismo tiempo. Una osadía presidencial que merece el reconocimiento por el coraje: los Kirchner cuando hacían estos desplantes por lo menos se mantenían lejos del cura con el que mantenían el conflicto. De ese viaje a Tucumán queda como reliquia la foto de Marcos Peña y Michetti que acompaña la nota publicada en la página 12 de esta edición, producto quizás de un momento de descuido en medio de tanta tensión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ya con poco efecto fútbol (aunque varios se están anotando para repartirse entre las embajadas de Gran Bretaña y Francia que, además, festejará el próximo sábado su Independencia, justo el día anterior a la final de Rusia), la actividad privada se multiplica y, más aún la oficial. Acosados por las malas noticias, desde Presidencia se empeñan en retomar la iniciativa de la agenda. Para colmo, uno de los sectores productivos complicados, el campo, tiene su mayor exposición - "la Ganadera"- en menos de una semana, y que durará hasta fin de mes, tiempo de sobra para "multiplicar" datos desde pleno Palermo. Tal vez por eso, desde hace unos días comenzaron a multiplicarse las actividades presidenciales relacionadas con el sector, desde el "improvisado" viaje a un tambo en Tandil (Tuculet), hasta la reinauguración de un frigorífico en Santa Fe (Mattievich), pasando por una postergadísima reunión con la Mesa de Enlace de las 4 entidades del agro, y varios encuentros de competitividad. Esta extraña forma que encontraron en el Ministerio de Agroindustria de gobernar sin demasiadas ideas propias, llevó a armar más de 20 cadenas, de las cuales el propio presidente Mauricio Macri comanda 7 y es justamente una de ellas, tal vez la más emblemática: la de lechería, la que suspendió a último momento su reunión de hoy, casi en forma tan abrupta y sin explicaciones como había sido convocada. "El Presidente está muy solo, y se dio cuenta que no podía llevar adelante un encuentro en el que el planteo sería: 'mejóreme el precio, o me fundo...'; si no tenía respuesta para dar", confió un dirigente de los que asisten a estos encuentros.
No es la única mesa de trabajo con problemas. Lo mismo está ocurriendo, entre otros, con la fruticultura del Alto Valle, los citrus de la Mesopotamia, los porcinos, o la pesca, uno de los rubros más expectantes a nivel internacional (se exportan ya más de u$s2.000 millones), pero con más tensiones en el frente interno. Ahora también el nuevo ministro de Producción, Dante Sica, y de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere fueron "coparticipados" de la agenda oficial para multiplicar los puntos de contacto. Aun así, no sorprende la seguidilla de suspensiones y cambios de último momento en la agenda presidencial pues, si bien el Ejecutivo necesita retomar la iniciativa, no se puede dar el lujo de ser recibido con rechazos y críticas fuertes en el interior. También se entiende el porqué "la blindada", como llaman en Casa de Gobierno a la camioneta VW que usa Macri en muchos de sus viajes al interior, esté "adaptada" (además de su blindaje total) con una pequeña cama en la que el Presidente intenta relajarse de tanto ajetreo, entre localidad y localidad. Pero esto no lo pueden hacer los empresarios en jaque por los cambios en la economía. "La recesión no va a ser ni tan corta, ni tan suave como se suponía en un primer momento", reconocía un destacado economista frente a un hombre de negocios, embretado por decisiones de inversión que no se anima a tomar, mientras la inflación estimada para este 2018 ya escala a 30% y la devaluación en lo que va del año se ubica en 49%. También por eso, la pregunta más frecuente a los especialistas pasa por las perspectivas 2019, algo que nadie se anima a prever aún, aunque dicen que en general, las recesiones en Argentina duran entre 3 y 4 trimestres, lo que podría acercar peligrosamente la eventual salida de la crisis, a la parte central de la campaña política presidencial. Lo que nadie discute.
Cumbre II. José María del Corral, de Scholas Ocurrentes; Richard Wilmott, factótum junto con Juan Verde del viaje de Barack Obama a Córdoba a fines de 2017 y de llevarlo a Madrid el viernes pasado; José Hidalgo, dueño de Air Europa; e Iván Duque, presidente electo de Colombia.
La Cumbre de Innovación tecnológica y economía circular que sesionó en Madrid el viernes pasado con Barack Obama como estrella convocante, logró sumar a más representantes de la política y la economía española que lo que cualquier partido puede soñar allí. Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, José Luis Bonet, presidente de Incyde y Cámara de Comercio de España y Juan Verde, el mismo americano que fue responsable del viaje de Obama a la Argentina (hizo escala especial en Córdoba) el año pasado, corrieron la organización y presentaciones. Obama ocupó estrado con los premios Nobel de Economía Sir Christopher A. Pissarides y Finn Kydland, y el premio Nobel de Física Barry Barish. Convocatoria abrumadora, confesaban los presentes. Los escucharon el mismísimo Pedro Sánchez, nuevo presidente del Gobierno español), Iván Duque, electo de Colombia, Albert Rivera de Ciudadanos, Pablo Casado del Partido Popular, los argentinos Juan Manuel Urtubey y Ramón Puerta, José María del Corral de Scholas Ocurrentes, José María Hidalgo dueño de Air Europa, Trinidad Jiménez de Telefónica y Richard Wilmott y Alejandro Spinello, miembros del Consejo de Advanced Leadership Foundation Argentina. Obama insistió allí con los peligros del cambio climático y criticó seriamente a Donald Trump. "Si alguien me dice que el cambio climático lo inventaron los progresistas para destruir América, entonces ya no sé qué decirte", le dijo al auditorio y despertó carcajadas. También se preocupó por los políticos que intentan abonar la grieta: "Es en esos casos cuando la democracia comienza a romperse. Cuando la confianza se sustituye por miedo". Madrid estallaba de visitantes este fin de semana, muchos de ellos provenientes del mundial de fútbol en Moscú. En medio de tanto movimiento pasaron Mercedes Sarrabauyrouse (hija de Susana Giménez) y su esposo Joe Miranda que parecían venir de importantes compras por el voluminoso equipaje que mostraron al ingresar en el Hotel Wellington en al zona de Santillana. Cerca de allí se también se vio a varios futboleros igualmente procedentes de Moscú como el uruguayo Paco Casal y Rodolfo Donofrio de River.
El Club Americano de Buenos Aires realizó en su elegante sede del piso 10 de la calle Viamonte al 1100 con vista al Teatro Colón, un almuerzo en celebración de la Independencia de USA y anticipando la de Argentina en la que brindó una especial recepción al nuevo embajador Edward Prado, un juez jubilado de Texas que representa a la Administración de Donald Trump. La recepción fue encabezada por el presidente del club Rafael Mallo y entre los invitados especiales se contaban el presidente provisional del Senado Federico Pinedo, el senador Rodolfo Urtubey, y un seleccionado de funcionarios radicales de la segundas líneas del Gobierno de Cambiemos como el secretario de Estado para la OCDE Marcelo Scaglione, la directora del Banco Nación Ercilia Nofal, el asesor internacional Ricardo Ferrer Picado, el asesor de bloque de diputados nacionales UCR Diego Armesto y el presidente del Instituto Nacional Yrigoyeneano Diego Barovero, que le recordó al embajador Prado que fue Hipólito Yrigoyen durante su segundo mandato que recibió al primer presidente estadounidense en visitar la Argentina Herbert Hoover. También se dejaron ver el secretario del consejo de Seguridad interior, Gerardo Millmann; el abogado peronista Fernando Ezequiel Mahle, y el presidente de la Asociación Fundadores de la Patria, Mario Paso, entre otros. Las primeras palabras del discurso que el embajador Edward Prado dijo a los comensales que asistieron al almuerzo fueron: "¿Cuánto me va a costar esto?". No se refería al valor de la invitación, claro, sino a presumibles mangazos de esa institución centenaria, sin fines de lucro, dedicada a promover actividades sociales organizadas por sus miembros, fundaciones privadas y clubes asociados. El largo brazo del Departamento de Estado (cancillería) lo utiliza cada tanto (cada vez menos) para eventos de divulgación de la cultura, política y asuntos económicos de los Estados Unidos. Rieron todos con la ocurrencia del invitado de honor que asistió junto a su esposa María. Luis Ruvira, presidente de la fundación Diálogo Argentino Americano, organizador del evento junto al presidente del Club, Rafael Mallo, recibieron a Prado a los abrazos y en ese instante se le otorgó la membresía. A título gratuito, of course, dijeron por lo bajo. La intimidad de Ruvira con el diplomático, ex juez federal de Texas se entiende por una trayectoria de más de 15 años de labor conjunta de la fundación Diálogo Argentino Americano con las sucesivas representaciones que pasaron por el Palacio Bosch e innumerables viajes de extensión profesional llevando criollos (legisladores, dirigentes políticos, jueces, fiscales y alumnos universitarios) a Washington, la metrópoli del poder. Se disfrutó una entrada de quiche de queso, hongos y tomates secos; luego el plato principal, bondiola braseada con salsa de Chardonnay y frutos rojos acompañada de milhojas de batata, calabaza y manzana; el postre, mini-pie de manzana con helado de crema americana. Vinos y espumante a canilla libre ayudaron a soltar la lengua.
En la mesa central ocupada por el matrimonio Prado, flanqueado por los agregados militares de impecable uniforme y zapatos charol, se acomodaron los anfitriones Ruvira-Mallo; Javier Ortiz Batalla, presidente del Banco Ciudad; el secretario de Estrategia del Ministerio de Defensa, Horacio Chighizola; y el contralmirante Pedro Galardi, entre otros. En mesas cercanas se repartieron algunos funcionarios de Patricia Bullrich como Ricardo Ferrer Picado, experto en seguridad y defensa, asesor de Milman; también el segundo de Chiguizola, Eduardo Diez, miembro ejecutivo de la fundación Diálogo. Milman, recién llegado de una Conferencia de Contraterrorismo organizada por Naciones Unidas, donde se alcanzó el consenso sobre la necesaria cooperación multilateral ante la naturaleza transnacional del terrorismo, dijo: "Hay que fortalecer las habilidades de nuestras estructuras e instituciones de lucha contra el terrorismo". Rigurosa actualidad de las palabras, el país tiene el desafío del G20, una prueba de fuego para los organismos de seguridad y de la defensa y la coordinación con otras agencias extranjeras. Entrando en asuntos globales, la diplomacia estadounidense anticipó la llegada de James Mattis, secretario del Departamento de Defensa, en agosto. Se interpretó que viene a orejear el escenario pre G20 una responsabilidad que el Pentágono no delega. Comentaron la próxima visita de Macri a Johannesburgo, Sudáfrica, entre el 25 y 26 de julio para la décima cumbre de los BRICS, allí el Presidente firmará un memo de entendimiento con la industria bélica sudafricana que busca la co-producción del jet IA-63 Pampa entre el grupo Paramount y la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA). La conversación fluyó con los preparativos de la cumbre del G20 y una preocupación más; por el ajuste se cayó la posibilidad de adquirir misiles de defensa antiaérea de punto, la oferta que planteó el grupo sueco SAAB para el sistema de misiles SAAB RBS-70 NG. Todos estuvieron de acuerdo en que el recurso humano alistado y bien equipado es el nervio de la prevención.
Los militares criollos transitan una coyuntura de desánimo por una mejora del haber que resultó paupérrima y ahora Macri ordenó modificarla. En estado de eikasía Oscar Aguad encontró una salida superadora a su iniciativa salarial en cierto modelo financiero sugerido por Seguridad, del mismo equipo que proyectó los números para el aumento a los gendarmes, la fuerza intermedia comandada por el comandante general Germán Otero que tiene "estado militar" como sus pares del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. El senador Urtubey sostuvo un contrapunto, digno de debate en el hemiciclo, con Milman. Se notó gente de estanques ajenos, "infiltrados", dirían otros con rigor metodológico, por caso, el ex subjefe de la Armada de la gestión kirchnerista, Benito Rótolo, condenado por el affaire del espionaje a políticos en la base aeronaval Trelew en 2006. Coraje como aviador naval no se le niega en las acciones durante la Guerra de Malvinas, tampoco por asistir a un convite compartido con nacionales de los Estados Unidos. Más de un "file" registra su intervención como subjefe de la fuerza en alistar en modo relámpago una aeronave Beechcraft B-200 de la Aviación Naval que trasladó al técnico informático enviado por Nilda Garré a Trelew con la misión de vulnerar (hackear) computadoras del sistema ARMS (Automatic Report Merchant Ship) sospechadas por la ministra de contener información del caso. Las máquinas y el software encriptado habían sido cedidos por la Marina estadounidense a la Armada Argentina para control de tránsito marítimo, bajo un convenio de confidencialidad que no se respetó. Un extremo facilitado por Rótolo del mismo calibre que la incautación y ruptura,-alicate en mano-, que hizo el excanciller kirchnerista Héctor Timerman, a una valija con equipos de comunicaciones pertenecientes a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Quebrantar secretos en el mundo ordenado no es algo que se olvida ni mucho menos se perdona. Una simpática congregación ocupó, ¿por casualidad? la única mesa tendida "entre columnas". Señores de camisa blanca y la mayoría con corbatas oscuras casi negras y flores miosota (no me olvides) en el ojal. Nombrarlos supondría revelar pertenencia y represalias que la mística establece; "cortarles la garganta de lado a lado" a quienes divulgaren los secretos. Todos tienen domicilio eventual en el Palacio Cangallo un edificio que, detrás de sus paredes, esconde más secretos de los que uno imagina. De allí se supo el viaje al Reino Unido que hará el jefe aeronáutico, Enrique Amreim, entre el 13 y 15 de julio para asistir a Royal International Air Tattoo (RIAT) una de las exhibiciones de vuelo militares más importantes del mundo organizada por la fuerza aérea británica. Amreim parece disponer de un salvoconducto que lo exime del marco de austeridad ordenado por Macri por el que se prohíben gastos de viajes al exterior en "clase ejecutiva".
Vamos a terminar con un chiste de aviación.
Una mujer vuela de Buenos Aires a Miami junto a su pequeño hijo, que no deja de hacerle preguntas. La mujer, al principio, se las responde, pero el chico se pone cada vez más pesado mientras ella pretende ver la película.
- Mamá, mamá -pregunta finalmente su hijo- ... ¿por qué los perros tienen perritos y los gatos tienen gatitos, pero los aviones no tienen avioncitos?
La mujer, un tanto harta, le responde:
- No sé, querido, andá a preguntarle a la azafata.
El chico se levanta, corre por el pasillo, y al ver a la azafata empieza a tirarle de la falda:
- Señorita, señorita, ¿por qué los perros tienen perritos y los gatos tienen gatitos, pero los aviones no tienen avioncitos?
La azafata, muy atareada con las bandejas de comida, le pregunta a su vez:
- ¿Fue tu mamá la que te mandó a preguntarme?
- ¡Sí, sí!... -dice el chico.
- Bueno, nuestros aviones no tienen avioncitos porque siempre salen a tiempo. Y ahora andá a decirle a tu mamá que te lo explique.
Dejá tu comentario