Chubut: Arcioni juega carta clave para finanzas

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Mariano Arcioni, gobernador de Chubut, se juega hoy una parada difícil en la legislatura local, cuando intentará que diputados aprueben la ley para conseguir unos $3.000 millones para refinanciar viejas deudas.

El mandatario de Chubut Somos Todos (CHST) metió presión a la oposición que no parece estar dispuesta a ceder. En la semana, el Gobierno nacional le retuvo a Chubut $380 millones de coparticipación por la deuda que la provincia mantiene con el Fondo Fiduciario para las provincias. Desde la administración de Arcioni sostienen que la absorción de partidas podría ascender a los $1.200 millones si la legislatura no aprueba una ley que nació con poco respaldo político.

Por el lado de los propios diputados del CHST, la crisis que se generó tras la muerte de Mario Das Neves se mantiene, y legisladores del oficialismo vacilan con sus apoyos. Los opositores tanto del PJ como de Cambiemos suman facturas. Por un lado, entienden que el abuso de los convenios de asistencia financiera a través del Fondo Fiduciario (una decena en un año) son responsabilidad del Ejecutivo, ya que es deuda de corto plazo que no pasa por el ámbito legislativo. Creen, además, que el Gobierno provincial conocía de antemano los vencimientos y que ahora intenta trasladar la responsabilidad a los diputados. Incluso, el stock de deuda saltó a $24.000 millones cuando hace tres años era de $3.000 millones. Tampoco conforman los resultados financieros, con un saldo negativo de $6.833 millones el año pasado. En 2010 esa balanza era positiva.

Sin embargo, la mayor cruzada es política. Por un lado, como confesó un funcionario municipal a este medio, la administración provincial presiona a los intendentes con no realizar a su vez el reparto de coparticipación a los intendentes. "Es deuda provincial, no municipal, eso no puede hacerse. Pero hay presión", señaló. Asimismo, como indicaron legisladores a Ámbito Financiero, no le perdonan a Arcioni lo que rotulan como "una torpeza" política: cuando la legislatura negaba el tratamiento del tema, el gobernador firmó un decreto para autorizar el endeudamiento. Sin embargo, a diferencia de Nación donde un DNU tiene validez legal excepto que el Congreso lo rechace (nunca sucedió), el Chubut por mandato constitucional la legislatura debe aprobarlo con dos tercios de los votos. En caso contrario, el decreto cae. Es decir, para aprobar el decreto Arcioni necesitaba 18 votos, mientras que para promulgar la ley requiere de 14, varios menos. Y entre los diputados no cayó bien el intento de puenteo.

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