22 de marzo 2010 - 00:00

Comentarios políticos del fin de semana

Jorge Bergoglio
Jorge Bergoglio
- VERBITSKY, HORACIO. Página/12. El cronista, con tono burlón, da rienda suelta a un tema ya recurrente como es la relación del Gobierno con la oposición y las características de la democracia argentina a diferencia de un sistema parlamentario. Así da sustento a su columna sobre que no levanta vuelo el sistema parlamentario de la oposición. Todo para agudizar la tarea de propalador de las bondades del kirchnerismo especialmente de la Presidente, para concluir con que ella no se irá como Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa, ni como Eduardo Duhalde, pero que podría terminar como Menem, con adhesiones de una primera minoría baja que la dejara con la gran mayoría en contra. Insiste con que Cristina de Kirchner, además, mostró capacidad para mantenerse y profundizar su agenda respaldada por sectores de la sociedad civil que le dan fortaleza a su imagen. La novedad en este cronista es rescatar algo de la postura de la Iglesia en este momento en relación con los Kirchner y augura tanto una mejor relación como a la vez la influencia del Episcopado en debates que interesan a la sociedad. Habla de un cambio de clima en el cual Bergoglio ensaya un acercamiento tras la reunión que mantuvo con la Presidente la semana pasada.

- Morales Solá, Joaquín. La Nación. Columna dedicada a hacer una exégesis de la Corte Suprema de Justicia, en medio de una crisis institucional que, a pesar del ya evidente desgaste otoñal, no logra resolverse. En la nota de este domingo todos acuden al máximo tribunal para que resuelva lo que la política no puede. Postura que ante todo los supremos quieren evitar, según señaló públicamente el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti en su discurso de apertura del año judicial.

Según el periodista, el tribunal se pronunciaría el breve sobre los decretos de Necesidad y Urgencia, que sólo justificarían en «casos verdaderamente graves y excepcionales». Un pronunciamiento que, de acuerdo al periodista, chocaría de frente con los DNU dictados recientemente por Cristina de Kirchner ya que «decidieron sobre cuestiones que necesitan de leyes y, consecuentemente, de la aprobación del Congreso».

La segunda parte de la columna está dedicada a los múltiples cruces que el Ejecutivo ha protagonizado en las últimas semanas con los integrantes del fuero en lo Contencioso Administrativo, y que el viernes pasado tuvieron un nuevo pico de tensión con la orden de arresto frustrada contra el padre de la jueza María José Sarmiento. En este punto, el periodista no da rodeos y acusa al oficialismo de usar la vida privada «como extorsión de la política».

En medio del rosario de las disquisiciones, penurias y temores de los representantes del Poder Judicial está, probablemente, el comentario más interesante de la columna: el periodista asegura que el enredo legal que provocó la pelea por las reservas del Banco Central ha convertido a la política «en materia de curiosidad sólo para obsesivos y fastidiosos leguleyos. No es una mala estrategia del matrimonio gobernante, que de esa manera le está pasando el costo de su derrota electoral a toda la política». Para el columnista el supuesto efecto somnífero del debate por los DNU hasta habría afectado los números de varios presidenciables que van cuesta abajo, sin precisar ningún nombre ni fuente estadística. Siguiendo esta lógica, la crisis que desataron los DNU de Cristina de Kirchner podría ser el arma más efectiva para desgastar a la oposición.

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