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Comenzó la guerra del Presupuesto en EE.UU.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propuso una serie de recortes presupuestarios que no satisfacen a la oposición republicana. La polémica por el gasto para el año fiscal 2012 dominará buena parte del debate electoral.
La Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, adoptó el viernes por 253 votos contra 193, el plan draconiano de los conservadores para el ejercicio fiscal 2012, que comenzará el 1 de octubre.
El plan, que supone un ahorro de 6 billones de dólares en diez años (contra uno de 4 billones en 12 años propuesto por Obama), implica reducción de impuestos para las empresas y los estadounidenses más ricos, reduce los gastos de salud al reformar los programas de seguro por enfermedad para los ancianos (Medicare) y para los indigentes (Medicaid), muy populares ante la opinión pública estadounidense.
Para Robert Blendon, profesor de Ciencia Política en la escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, «los republicanos están haciendo la apuesta política de que el deseo de controlar el déficit va a apoderarse de los electores en 2012, independientemente del hecho de que las reducciones presupuestarias contempladas son impopulares».
Sondeo
Blendon afirmó que la estrategia opositora, «arriesgada», consiste en desplazar el terreno de las negociaciones hacia la derecha «para forzar a la administración Obama a hacer concesiones».
Un sondeo de USA Today publicado reveló que dos tercios de los encuestados, incluidos republicanos, están en contra de cambios radicales en Medicare.
Pero a un año y medio de las elecciones de 2012, los adversarios del presidente Obama, que intentan posicionarse para retomar la Casa Blanca, persisten en su política de recortes presupuestarios a toda costa.
«Estamos unidos» ante la política presupuestaria, repitió en varias ocasiones ante la prensa el número dos de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Eric Cantor.
El presidente de la Cámara, John Boehner, asegura que el plan de los republicanos elaborado por el presidente de la Comisión de Presupuesto, Paul Ryan, sólo afectará a las personas de menos de 54 años que deberán llevar el peso de las reformas.
Por su lado, los demócratas ven una oportunidad de oro para explotar políticamente la iniciativa de los republicanos.
El proyecto tiene escasas posibilidades de ser aprobado en el Senado, todavía en manos del partido del presidente Obama.
Error político
El senador Charles Schumer, miembro de la dirección demócrata en el Senado, dijo el viernes que «los republicanos han cometido un importante error político al transformar el debate sobre el Presupuesto en el debate sobre el hecho de mantener o no Medicare».
La votación sobre el plan Ryan llegó el día después de la aprobación de otro acuerdo también controvertido sobre la ley de Presupuesto para el resto del ejercicio 2011, en la que los republicanos ya presionaron para llevar a cabo «los mayores recortes presupuestarios posibles».
El déficit presupuestario estadounidense podría alcanzar 1,6 billón de dólares. La deuda está valorada en más de 14,2 billones de dólares.
El Congreso votará próximamente un aumento del límite del endeudamiento público, lo que es imprescindible para evitar una cesación de pagos, pero los republicanos quieren condicionar su voto a medidas «significativas» de reducción de los déficits.
Agencia AFP


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