11 de octubre 2013 - 00:00

Con Alice Munro, el cuento ganó jerarquía de Nobel

Alice Munro: “Me alegra que este premio haga felices a muchos canadienses, y que esto traiga más atención sobre la literatura de Canadá”
Alice Munro: “Me alegra que este premio haga felices a muchos canadienses, y que esto traiga más atención sobre la literatura de Canadá”
Ottawa, Estocolmo - La escritora canadiense Alice Munro, ganadora ayer del Premio Nobel de Literatura, recibió la noticia "sorprendida y muy agradecida".

El mundo literario coincidió ayer en resaltar, además de las virtudes narrativas de la autora, el hecho de que la Academia sueca la haya distinguido por sus cuentos, un género al que rara vez se le había adjudicado el premio literario que, pese a todas sus omisiones y arbitrariedades a lo largo de los años, conserva todavía la condición de más prestigioso del mundo.

La Academia describió a Munro, de 82 años, como una "maestra de la narración breve contemporánea" y elogió "su sutil narración, que se caracteriza por la claridad y el realismo psicológico".

"Sus historias se desarrollan a menudo en ciudades pequeñas, donde la lucha por una existencia decente genera a menudo relaciones tensas y conflictos morales, anclados en las diferencias generacionales o de proyectos de vida contradictorios", continuó el fallo. "Encontramos a menudo en sus textos descripciones de acontecimientos cotidianos pero decisivos, una especie de epifanías, que esclarecen la historia e iluminan las cuestiones existenciales", agregó el jurado del Nobel.

"Me alegra particularmente que haber ganado este premio deje contentos a muchos canadienses. Estoy feliz también de que esto traiga más atención sobre la literatura de Canadá, señaló la autora de "El progreso del amor" (1986).

Munro ganó el Nobel de Literatura por sus "relatos enfocados en la fragilidad de la condición humana", lo cual le valió ser llamada la "Chéjov de Canadá.

En una entrevista con la cadena CBC, Munro celebró que sus historias hayan llegado "bastante lejos para ser cuentos cortos. Realmente espero que esto haga que la gente vea el cuento como un arte importante y no sólo como algo con lo que uno juega un poco hasta escribir una novela", comentó.

Otra gran escritora canadiense, Margaret Atwood, cuyo nombre había sido mencionado como una posible merecedora del Nobel, felicitó a Munro.

En una larga crónica para "The Guardian", Atwood remarcó que si bien los trabajos de la ganadora se publicaron en la famosa revista literaria "The New Yorker" desde los años 70, "su reciente ascenso al panteón de la literatura mundial tardó tiempo en llegar principalmente por su forma de escritura": los cuentos cortos.

"Aunque muchos escritores estadounidenses, británicos y canadienses de primer orden practican este ejercicio, hay una tendencia extendida, pero injusta, a vincular la longitud con la importancia", señaló Atwood.

La actriz y cineasta Sarah Polley, directora de la película basada en la historia de Munro "Lejos de ella" ("Away From Her"), con Julie Christie, se hizo eco de las reacciones de alegría. "Es muy agradable cuando las personas que no buscan obtener reconocimiento lo reciben de todos modos", dijo.

Munro se convirtió en la primera canadiense y en la décimotercera mujer en alzarse con el Nobel literario, desde su primera edición en 1901. En 1976, Saul Below, nacido en Canadá pero de nacionalidad estadounidense también consiguió el premio.

Munro figuraba desde hace varios años entre los candidatos al Nobel. Los especialistas estimaban que la elegancia de su estilo la convertía en una aspirante con posibilidades. El miércoles en la noche se quedó dormida olvidando que el premio Nobel iba a ser otorgado. Y la Academia sueca se encontró con la grabación de su contestador telefónico antes de conseguir hablar con ella.

"Sabía que tenía posibilidades, sí, pero nunca pensé que ganaría", dijo Munro, que contó a la cadena CBC que fue despertada por su hija quien le comunicó que el comité del Nobel le había otorgado el premio.

Además de "El progreso del amor" (1986), "Secretos a voces" (1994) o "Demasiada felicidad" (2009), marcado por silencios, y por la presencia de un narrador que explica el sentido de los acontecimientos, escribió también "Who Do You Think You Are?" (1978), "The Moons of Jupiter" ("Las lunas de Júpiter", 1982), "Runaway" ("Escapada", 2004), "The View of Castle Rock" ("La vista desde Castle Rock", 2006) y "Too Much Hapiness" ("Demasiada felicidad", 2009). El año pasado publicó su hasta ahora última obra, "Dear Life" ("Mi vida querida"), que salió en español este año en editorial Lumen.

Alice Munro fue escritora toda su vida. Publicó sus primeras obras cuando era estudiante y, desde entonces, trabaja en Clinton, Ontario,, a 175 km. de Toronto, alejada de la agitación mediática. Nacida el 10 de julio de 1931 en Wingham, oeste de Ontario, conoció de cerca la sociedad rural. Su padre, Robert Eric Laidlaw, era criador de zorros y aves de corral, y su madre, institutriz.

A los 11 años decidió convertirse en escritora. "No tengo otro talento, no soy intelectual y me manejo mal como ama de casa. Nada perturba, pues, lo que hago", declaró.

Durante sus estudios, conoció a James Munro, con quien se casó en 1951. La pareja, que se instaló inicialmente en Vancouver, tuvo cuatro hijas. En 1963, se trasladaron no muy lejos de allí, a Victoria, donde abrieron una librería, Munro's Books.

Munro ha obtenido numerosos premios literarios, entre ellos el Gobernador General de Canadá, que le fue atribuido por su primera recopilación de cuentos, "Dance of the Happy Shades", publicada en 1968. Tras divorciarse en 1972, se instaló como "escritora residente" en la universidad de Western Ontario. En 1976, se casó con Gerald Fremlin, un geógrafo, que murió en abril pasado.

Además de la citada "Lejos de ella", la película en la que Julie Christie interpreta a una mujer presuntamente afectada por la enfermedad de Alzheimer (es el enigma que se maneja durante toda la historia, y que le valió a la actriz una candidatura al Oscar), otros relatos suyos fueron adaptados para telefilms.

Munro recibirá ocho millones de coronas suecas (un equivalente a 1,24 millón de dólares) por el premio Nobel. La ceremonia de entrega tendrá lugar en Estocolmo el 10 de diciembre, aniversario de la muerte del fundador del premio, Alfred Nobel.

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