19 de enero 2010 - 00:00

Con la ayuda de Dios

Del Potro casi se persigna tras el triunfo ante Russell. La Torre de Tandil se había encomendado a las manos de Dios antes de su debut en el Abierto de Australia.
Del Potro casi se persigna tras el triunfo ante Russell. La Torre de Tandil se había encomendado a las manos de Dios antes de su debut en el Abierto de Australia.
Las presiones lo agobiaban de todos lados. Era el debut en el Abierto de Australia, el primer Grand Slam de la temporada, y encima tras su conquista en Flushing Meadows, el último Major de 2009 y el primero de su corta carrera. Tuvo que lidiar hasta último momento con una tendinitis en la muñeca derecha que surgió en plena exhibición en Kooyong y que lo forzó a hacer reposo. Soportó la presión de presentarse en el Hisense Arena ante un público que lo cataloga como uno de los grandes candidatos al título. No obstante, Juan Martín del Potro esquivó todas esas presiones con mucho amor propio. Derrotó al estadounidense Michael Russell por 6-4, 6-4, 3-6 y 6-2 y se clasificó para la segunda ronda, instancia en la que se enfrentará con el ganador del partido que anoche jugaban el francés Arnaud Clement y el estadounidense James Blake.

«Lo importante es que pude jugar y aguantar todo el partido. Obvio que ganar siempre es lindo. Ahora, estoy pensando más en seguir recuperándome y en hacer todo lo que me aconsejen los médicos». señaló «Delpo» tras su laboriosa victoria.

A causa de la intensa lluvia, Horacio Zeballos no terminó su partido con el alemán Philipp Kohlschreiber, suspendido cuando el argentino perdía 3 a 1 en el primer set.

Sucedió lo mismo con José Acasuso, que perdió 1-6 el primer set, y ganaba 6-2 el segundo. Ambos completaban sus juegos anoche, al igual que Leonardo Mayer, quien ni siquiera ingresó al court y postergó su match ante Lucas Lacko. Los otros argentinos que también se presentaban en Australia eran Juan Ignacio Chela, Juan Mónaco, Martín Vassallo Argüello y Gisela Dulko, quienes debutaban entre la noche de ayer y la madrugada de hoy en la Argentina.

Chela arrancará frente al rumano Victor Hanescu, y si lo derrota lo esperaría el suizo Roger Federer, número uno del mundo, quien arrancaba con el ruso Igor Andreev. El otro argentino preclasificado, Juan Mónaco, se topaba en la rueda inicial con el letón Ernest Gulbis y de superarlo se encontrará con el ganador del encuentro que sostenían su compatriota Martín Vassallo Argüello y el francés Michael Llodrá. La única representante femenina, Gisela Dulko, se medía con la eslovaca Zuzana Kucova.

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