18 de mayo 2010 - 00:00

Confirman que empresa era garante de Jaime

Ricardo Jaime
Ricardo Jaime
El testimonio del directivo de la empresa de transporte TEBA Gabriel Akerman sumó ayer nuevas dudas en la causa en la que se investiga a Ricardo Jaime por presunto enriquecimiento ilícito. En una curiosa declaración, el ejecutivo de la empresa que explota la terminal de trenes de Retiro confirmó que había sido garante del contrato de alquiler que firmó el ex secretario de Transporte por el departamento en el que reside, pero aseguró que no lo conocía y que lo había hecho «como parte de un acuerdo» para que se fuera de la empresa su entonces vicepresidente, Edgardo Preiti.

Los dichos de Akerman ante el juez federal Norberto Oyarbide y el fiscal Carlos Rívolo concentraron así las sospechas sobre el ex directivo de TEBA y fiador en tres contratos de alquiler que Jaime firmó con la empresa Frans Bell, de Leonardo y Fernando Redondo.

Akerman ratificó que él había salido de garante en el contrato de alquiler por el piso en avenida Libertador al 600, que Jaime firmó para el período 2009-2011, y explicó que había cumplido esa función porque su antecesor en el cargo -Preiti- cumplía esas tareas. El directivo de TEBA fue más lejos y señaló además que ser fiador de Jaime había sido una de las condiciones para que el ex vicepresidente de la empresa dejara su cargo.

Esta afirmación refuerza la hipótesis de los investigadores del caso, quienes sospechan que los garantes de TEBA funcionaban como una supuesta dádiva al ex secretario de Transporte, a cambio de beneficios en su cartera. Por ejemplo, extender su contrato de concesión de 2005 a 2015, como dispuso el ex funcionario kirchnerista.

Preiti fue el garante del departamento que Jaime alquiló entre 2005 y 2007 en Cerrito 1518, también a los Redondo. Dos años antes, la mujer del ex funcionario, Silvia Reyss, vivió en ese inmueble, y también tuvo a directivos de TEBA como fiadores.

Negociador

Según afirmó Redondo en su declaración testimonial, el ex vicepresidente de TEBA fue el supuesto responsable de negociar el precio del alquiler y pagar un adelanto por el departamento de Cerrito.

Ambos testimonios dejaron en una situación muy complicada a Preiti; sin embargo, podría pasar semanas antes de que el juzgado defina si lo cita a indagatoria o no. Esto se debe a que los investigadores del caso tienen que definir cómo van a imputar formalmente a Jaime y sobre la base de qué delitos se lo citaría a indagatoria.

Semanas atrás, el juzgado remitió toda la causa a la fiscalía de Rívolo para que analice todas las pruebas del caso y decida si impulsa un requerimiento de justificación de bienes, paso previo a la citación indagatoria. Este paso procesal es formal en realidad: lo que se está estudiando es a quiénes se indaga y por qué delitos. En este proceso también se tiene que definir la situación de los empresarios que aparecen como garantes y los titulares de las empresas que compraron bienes supuestamente vinculados a Jaime y a su entorno familiar.

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