El fuerte avance que registran las bolsas internacionales impulsado por la inteligencia artificial comienza a encender señales de preocupación entre algunos de los principales bancos de inversión del mundo.
Wall Street en alerta: Citi y Bank of America advierten sobre una posible corrección tras el rally impulsado por la IA
Los dos bancos coinciden en que las bolsas atraviesan uno de los períodos de mayor sobrevaluación de las últimas décadas. El auge de la inteligencia artificial, el optimismo de los inversores y el aumento de las emisiones de acciones alimentan el rally, pero crecen las señales de advertencia.
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Aunque ninguna de las entidades proyecta una caída inminente similar a las grandes crisis financieras del pasado, ambas coinciden en que los inversores enfrentan un escenario cada vez más desafiante.
Tanto Citi como Bank of America (BofA) publicaron en las últimas horas informes en los que advierten que los mercados accionarios se encuentran entre los más exigidos de los últimos años y que una combinación de inflación persistente, tasas elevadas y valuaciones récord podría poner fin al rally que domina a Wall Street desde 2024.
Aunque ninguna de las entidades proyecta una caída inminente similar a las grandes crisis financieras del pasado, ambas coinciden en que los inversores enfrentan un escenario cada vez más desafiante.
Citi: las bolsas están en su nivel más sobrecalentado desde 2008
La advertencia más contundente llegó desde Citi. Según el informe elaborado por la estratega Beata Manthey, el denominado "Bear Market Checklist" (Lista de Verificación de Mercado Bajista) alcanzó las 10 señales activadas sobre un total de 18 posibles a nivel global, el nivel más alto desde la crisis financiera internacional de 2008.
En Estados Unidos, el indicador ya marca 11,5 señales sobre 18, mientras que Europa registra 5 sobre 18. El banco destaca que históricamente el riesgo tiende a acelerarse cuando el indicador supera los dos dígitos.
"Una vez que el conteo alcanza los dos dígitos, históricamente ha tendido a subir con mayor rapidez, lo que señala una posible aceleración del riesgo", señalaron desde la entidad.
Entre los principales factores que explican esta situación aparecen las valuaciones elevadas de numerosas compañías, el creciente optimismo de los inversores, la expansión del gasto de capital asociado a la inteligencia artificial y el resurgimiento de las ofertas públicas iniciales (IPO) y las emisiones de acciones.
La ola de inversiones vinculadas a IA se convirtió en uno de los motores centrales del mercado durante los últimos dos años. Empresas como Nvidia, Microsoft, Alphabet, Meta, Anthropic, OpenAI o Palantir impulsaron una nueva carrera tecnológica que generó una fuerte revalorización bursátil.
Sin embargo, Citi aclara que el escenario actual todavía se ubica por debajo de los extremos observados antes de grandes crisis anteriores.
Antes del estallido de la burbuja puntocom en 2000, el indicador había alcanzado 17,5 señales sobre 18. En la previa de la crisis financiera global de 2008 había llegado a 13 sobre 18.
Por esa razón, el banco mantiene una visión positiva para las acciones durante el resto del año, aunque advierte que una activación adicional de señales podría modificar rápidamente esa evaluación.
El riesgo que preocupa a Bank of America
Mientras Citi pone el foco sobre las valuaciones y el comportamiento de los inversores, Bank of America identifica otro factor de riesgo: el mercado de bonos.
Michael Hartnett, estratega jefe de inversiones de la entidad, sostiene que un aumento adicional de los rendimientos de la deuda soberana podría convertirse en el detonante de una corrección bursátil.
Según su análisis, durante junio se acumulan varios eventos capaces de generar presión sobre las tasas de interés de largo plazo.
Entre ellos aparecen el informe de empleo de Estados Unidos, los datos de inflación, las reuniones del Banco Central Europeo y del Banco de Japón y, especialmente, la primera reunión de la Reserva Federal bajo la conducción de Kevin Warsh.
Hartnett advierte que si los rendimientos de los bonos estadounidenses a 30 años se acercan al 5%, o incluso superan ese nivel, el impacto sobre las acciones podría ser significativo.
La preocupación central radica en que los mercados todavía enfrentan una inflación superior a los objetivos de los bancos centrales.
De acuerdo con BofA, 46 de los 68 bancos centrales más importantes del mundo registran actualmente niveles de inflación superiores a sus metas oficiales.
Inflación e inteligencia artificial: una combinación explosiva
Uno de los elementos más llamativos del análisis de Bank of America es que vincula directamente el auge bursátil con un ciclo de riqueza generado por el incremento del valor de las acciones.
Según sus cálculos, la riqueza financiera de los hogares estadounidenses aumentó en aproximadamente u$s6 billones durante lo que va de 2026, después de haber crecido u$s10 billones en 2025 y otros u$s9 billones en 2024.
Ese fenómeno alimenta el consumo, sostiene la actividad económica y contribuye a mantener presiones inflacionarias.
Para Hartnett, este círculo entre riqueza financiera, consumo y aumento de precios podría terminar obligando a los bancos centrales a mantener tasas elevadas durante más tiempo del previsto.
Y precisamente ese escenario es el que más preocupa a Wall Street.
Durante los últimos años, gran parte del crecimiento de las compañías tecnológicas estuvo sustentado en expectativas futuras de ganancias. Cuando las tasas suben, el valor presente de esos beneficios futuros disminuye y las acciones suelen sufrir correcciones.
Los inversores buscan refugio
Las señales de cautela también empiezan a reflejarse en los movimientos de fondos.
Bank of America destacó que los bonos registraron durante la última semana ingresos récord por u$s39.000 millones, mientras que los fondos monetarios captaron otros u$s122.000 millones.
En contraste, el oro sufrió salidas por u$s3.100 millones y las criptomonedas registraron retiros por u$s2.000 millones.
Las acciones continuaron recibiendo flujos positivos, con ingresos por u$s23.100 millones, aunque concentrados principalmente en grandes compañías estadounidenses.
El dato refleja que, si bien el apetito por el riesgo continúa presente, algunos inversores comienzan a reforzar posiciones defensivas ante la posibilidad de una mayor volatilidad.
El debate sobre una nueva burbuja tecnológica
Las advertencias de Citi y Bank of America llegan en momentos en que el mercado vive una nueva fiebre tecnológica impulsada por la inteligencia artificial.
Las valuaciones de compañías como Nvidia, Anthropic, OpenAI, SpaceX y Palantir alcanzaron niveles históricamente elevados y varios analistas comenzaron a preguntarse si el sector atraviesa una nueva burbuja similar a la vivida durante el auge de internet a fines de los años noventa.
Por ahora, ninguno de los grandes bancos proyecta un colapso inminente.
Sin embargo, ambos coinciden en que la combinación de valuaciones exigentes, expectativas extremadamente optimistas e inflación persistente obliga a los inversores a extremar la prudencia.
La inteligencia artificial sigue siendo el principal motor de Wall Street, pero cada vez son más las voces que advierten que el mercado podría estar acercándose a una zona donde cualquier sorpresa negativa tenga un impacto mucho mayor que en los últimos años.





