26 de agosto 2010 - 00:00

Confluyen varias artes en nueva visión sobre el Fausto

Emilio García Wehbi: «Nuestro Fausto vendió el alma al diablo para abarcar todo el saber, pero ese saber está asociado al desarrollo de la tecnología».
Emilio García Wehbi: «Nuestro Fausto vendió el alma al diablo para abarcar todo el saber, pero ese saber está asociado al desarrollo de la tecnología».
Emilio García Wehbi, director, artista plástico, regisseur y uno de los fundadores del recordado «Periférico de objetos», disuelto recientemente, y la actriz, bailarina y coreógrafa Maricel Álvarez, su coequiper de los últimos años, estrenarán el próximo 31 de agosto, en la Sala Cancha del Centro Cultural Rojas (Corrientes 2038) el espectáculo «Dr. Faustus». La primera versión de este montaje que combina danza contemporánea, teatro, música del compositor Marcelo Martínez y artes visuales fue exhibida en Alemania, en enero de este año, como colofón del seminario que ambos artistas dictaron en el Instituto de Investigaciones Teatrales de la Universidad Libre de Berlín.

La dupla García Wehbi-Alvarez (ella es la flamante protagonista del último film de Alejandro Iñárritu, «Biutiful», junto a Javier Bardem) partieron de un enigmático texto de Gertrude Stein («Dr. Faustus lights the lights», de 1938), en donde el mito fáustico aparece asociado a la invención de la luz eléctrica y a la potencia triunfal de lo femenino. Los directores incorporaron textos de Heiner Müller, el voyeurismo sugerido por la instalación «Étant Donnés» de Marcel Duchamp y algunos elementos simbólicos de «Antichrist» la revulsiva película de Lars Von Trier (a la que muchos acusaron de ultra violenta, hiper estética y misógina).

El elenco argentino de «Dr. Faustus» está integrado por las bailarinas Florencia Vecino, Margarita Molfino, Alejandra Ferreyra Ortíz, Carolina Borca y Paula Jurafsky y por el actor de 83 años, León Dogodny. A ellos se sumará la actriz e investigadora alemana Katharina Haverich. Dialogamos con García Wehbi.

Periodista: ¿Qué lectura hizo del mito de «Fausto»?

Emilio García Wehbi: Yo trabajé una situación espacial y lumínica a partir del texto de Gerturde Stein. Instalamos en escena un bosque de luces con series de cien leds que son activadas por las cuatro bailarinas que interpretan a Margarita. También incluimos una serie de proyecciones que aportan elementos para una interpretación siempre subjetiva. En la obra original, la autora juega con el material a través de una mirada feminista. Ella fue una activa militante gay en el primer cuarto de siglo europeo y, a la vez, una escritora que explotó a fondo la radicalidad de la fonética y el sonido del inglés. Trabajó mucho por repetición, sonoridad y cacofonía. Este texto es casi en una partitura sonora; por eso ella lo definió como un libreto de ópera, cuando no hay nada en él que así lo indique.

P.: ¿Por qué convocó a una actriz alemana?

E.G.W.: Stein dice que lo mejor para esta obra es trabajar con actores que no sepan inglés. Como la actriz alemana que leyó el texto en Berlín era tan buena decidimos traerla con el auspicio de la Fundación Szterenfeld y la Embajada de la República Federal de Alemania. El Rojas nos pareció el lugar más adecuado para este proyecto. Al depender de la Universidad de Buenos Aires encontramos allí niveles de comprensión un poco más elevados que en otras salas. ¡Ojo! no estoy marcando una categoría de saberes... Quiero decir que con un material complejo como éste, donde hay tanta cita y referencias, pudimos dialogar cómodamente con los gestores del Rojas.

P.: ¿El público común va a entender algo de todo esto?

E.G.W.: Yo creo que no hace falta haber visto la película de Von Trier, ni entender la obra de Stein ni saber de qué se trata la instalación de Duchamp para disfrutar de la obra. Muchas veces los críticos han construido una falsa mirada sobre mis espectáculos en la que se me atribuye cierta soberbia en el manejo de las citas y las referencias cultas, cuando en realidad no es así. «Dr. Faustus» es un espectáculo que cualquier espectador puede comprender. De todas maneras, en el programa de mano hemos descrito, escena por escena, lo que dice el texto original, como ocurre con los libretos de opera cuando no tienen traducción.

P.: ¿Pero hay alguna historia para rescatar?

E.G.W.: Sí. El espectáculo empieza con un Fausto viejo y decepcionado que vendió el alma al diablo para abarcar todo el saber. Pero ese saber está asociado al desarrollo de la tecnología. Esta problemática ya aparece en la segunda parte del «Fausto» de Goethe; pero, Stein ubica el problema en el marco del siglo XX y dice que uno de los elementos sustanciales del desarrollo tecnológico es la invención de la luz eléctrica. A partir de ahí juega con el doble sentido de iluminación: en términos de conocimiento y en términos de tecnología.

P.: ¿Y qué sucede con Margarita, la virginal doncella seducida por Fausto con ayuda demoníaca?

E.G.W.: Margarita ya no es ese ser ingenuo y virginal, pura belleza y juventud. Ella recibe el mismo don que Fausto por obra del diablo. A través de esa puja de conflictos en la que el cuerpo femenino tiene el mismo valor que el cuerpo masculino -en potencia, pensamiento y acto- es que se desata la tragedia fáustica.

P.: Sus espectáculos suelen ser muy provocadores («Woyzek», «Los murmullos», «La balsa de la medusa») al igual que sus intervenciones urbanas. En «Proyecto Filoctetes» distribuyó, en distintas ciudades del mundo, muñecos de tamaño natural que parecían cadáveres. ¿Con qué va a perturbar esta vez?

E.G.W.:
En este espectáculo no hay ningún gesto de revulsión ni ninguna violencia articulada.

P.: ¿Ya no busca transgredir ciertos límites?

E.G.W.: Yo fuerzo mis propios límites. Mí límite en este caso fue el cuerpo de los bailarines. Nunca antes había trabajado con gente de danza ni con coreografías. Yo busco correrme de lugar todo el tiempo, sino me aburro. Como con esto no gano plata... ¿para qué hacer algo que el público ya vio? ¿para que me diga, otra vez, qué lindo, qué feo, o qué raro, qué morboso? Correr mis límites implica probar nuevas modalidades que me permitan otra forma de diálogo con el público. Quizás ahora se acerque la gente de la danza a ver este espectáculo.

Entrevista de Patricia Espinosa

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